Recuerdo esa tarde como un latido eterno. Habíamos escalado la pared, con los ojos clavados en los shorts rotos de Maréva y la faldita de Gabrielle. Nada debajo. Carnes al aire. Nuestras pollas temblaban. Pero el cielo se oscurecía. Truenos. Granos de hielo. Corrimos a plantar las tiendas al borde del acantilado. La nuestra voló con un rayo. Pánico puro. Nos metimos en la de ellas, empapados, tiritando.

Ellas nos secaron con toallas. ‘Abrazaos, frotaos para entrar en calor’. Sus voces calmaban, como médicas. Nos quitamos las camisetas. Tiempos torpes. Luego los shorts. Desnudos. Enlazados. Sus manos en nuestras espaldas, nalgas, piernas. ‘Más fuerte’. Marc y yo nos frotábamos, piel contra piel. Frío en los huesos, pero el contacto ardía ya. No mirábamos. Vergüenza asomaba.

La aproximación: miedo y deseo entrelazados

Sacaron aceite. ‘Esto os calienta más’. Vertieron en hombros, pechos, muslos. Glissades suaves. Nuestros cuerpos resbalaban. Floc-floc de carnes untadas. Sus rodillas nos empujaban. Pollas frías rozándose. Nervios a flor. Espera tensa. Miedo a lo desconocido. Deseo traicionero. Tiritábamos menos. Calor subía. Ellas torseadas, pechos libres. No pregunté. Solo frotaba.

La tormenta rugía. Relámpagos iluminaban. Erecciones crecían. La mía contra la de él. Dura, sensible. Hundí la cara en su hombro. Vergüenza me ahogaba. ¿Qué dirían ellas? Haletábamos. Ruido cubría. Pero nos separaron. ‘¡Vaya! ¡Ya estáis calentitos!’ Miradas fingidamente escandalizadas. Pollas tiesas, babosas. Humillación total. ‘¿Fornicando entre tíos? ¡Mostradnos!’ Nos empujaron de nuevo. Bassins forzados. Vergas aplastadas, frotándose.

El instante: contacto brutal y éxtasis humillante

Sensaciones brutales. Aceite lubricaba. Placer montaba imparable. Nos enlazamos. Piernas entrelazadas. Ellas guiaban caderas en círculos. Gemidos ahogados. Gabrielle me amasó las nalgas, dedo en la raja. Couilles atrapadas. No resistí. Rugido largo. Semen giclando contra su sexo. Él eyaculó al instante. Chorretones calientes entre vientres. Nos separaron. Miraron el desastre. Risas viciosas. Kleenex. Vergüenza infinita.

Noche cerrada. No dormía. Torturado por lo vivido. Primera vez tocando así a un hombre. Placer culpable. Mi inocencia hecha trizas. Ellas gimen bajito. Mano roza short de Maréva. Luego falda de Gabrielle. Desnudas en el saco. Luna filtra luz. Abro el zipper lento. Se masturban mutuo. Brazos entre cuerpos. Suspiros. Nos unimos. Caricias en espaldas, nalgas. Se corren arqueadas. Cuerpos perfectos expuestos. Toisons húmedas.

Bandas duras de nuevo. Maréva agarra a Marc. Entre pechos. Él bombea. Lengua lame. Eyacula en su cara. Yo tiemblo. Gabrielle me pela, lame glande. Orgasmo violento. Chorro en su rostro. La limpio con lengua. Beso viscoso. Fin de inocencia. Saturados, dormimos. Horizonte abierto a lo prohibido.

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