En el despacho compartido, el aire se cargaba de electricidad. Charles ganó el pari. Su mail: ‘Tus prendas íntimas. Quítatelas y tráemelas’. Miré su sonrisa pícara. Corazón acelerado. ¿En serio? Me levanté. Nervios en el estómago. Caminé a los baños. Manos temblorosas al bajar la falda. Sin bragas, como siempre. Solo portaligas, medias y sujetador. Los quité todo. Piel erizada. Regresé. Abrí su cajón. Los dejé ahí. Clic. Volví a mi sitio. Sophie y Jacques miraban. Sentía el vacío entre mis piernas. Humedad creciente. Excitación prohibida.
Charles abrió el cajón. Mail: ‘¿Y tu braga?’. ‘No llevo hoy’, respondí. ‘Prueba’. Tomé un kleenex de su mesa. Me senté en su silla. Falda arriba. Dejé mi marca húmeda. Se lo entregué. Sophie sonreía. Me preguntó. Le conté todo. Salió. Volvió. Dejó algo en el cajón de Charles. Mail copiado: ‘Ven esta noche a casa de K. a devolvernoslas’. Mi pecho libre bajo el jersey. Pesado. Ansiosa por recuperarlas. Pero la promesa de la noche… Nervios dulces.
La Aproximación
En mi apartamento. Sophie llegó primero. Preparé cena ligera. Ella eligió vino. Se pegó a mi espalda. Besó mi nuca. Mano bajo el jersey. Pezones duros. La giré. Beso profundo. Lenguas juguetona. Timbre. Charles. Flores y regalos. Lencería nueva. Para mí: portaligas, medias, sujetador. Para ella: braga y sujetador. ‘Me quedo con las vuestras’, dijo. Audaz. Lo besé. ‘Pruébalas en nosotras’, pedí.
Empezó con Sophie. La desnudó torpe. Pantalón, camisa. Culito en braga. Ajustó sujetador. Manos en sus pechos. Luego yo. Cuerpo contra el suyo. Polla dura contra mi pubis. Bajó falda. Vio mi coño pelirrojo. ‘Siempre me lo pregunté’. Sonreí. Me quitó jersey. Portaligas. Intentó medias. Mal. Las puse yo. Pierna en su rodilla. Coño expuesto. Ojos fijos en mis labios húmedos. Sujetador. Manos en mis tetas. Vestí. Cena. Tensión palpable.
El Instante
Café. Me senté con falda arriba. Portaligas a la vista. ‘Pobre Charles’, dije. Quitamos ropa. Solo lencería. Coños expuestos. Lamí dedo en Sophie. Húmeda. Se lo di a él. Lo chupó. Luego el mío. Cabeza entre mis piernas. Lengua en clítoris. Temblores. Sophie le pajeó. La puse a cuatro. Él la folló. Dedos de ella en mi coño. Jugué sus tetas. Él eyaculó rápido. Mamé su polla flácida. Revivió. Sophie en su cara. Lo monté. Ritmo. Grité al correrme.
Después, café desnudos. Vestimos. Él quiso más noches. No. ‘Solo esta vez’. Mentira. Sophie se quedó. Inocencia rota. Ahora, todo cambió. Recuerdo el pulso acelerado. La torpeza excitante. Ese vacío dulce que abrió puertas nuevas.