Mi primera vez sin bragas: el pacto que rompió mi inocencia

En el despacho compartido, el aire se cargaba de electricidad. Charles ganó el pari. Su mail: ‘Tus prendas íntimas. Quítatelas y tráemelas’. Miré su sonrisa pícara. Corazón acelerado. ¿En serio? Me levanté. Nervios en el estómago. Caminé a los baños. Manos temblorosas al bajar la falda. Sin bragas, como siempre. Solo portaligas, medias y sujetador. […]