Mi Primera Caricia Prohibida: El Despertar de Nisrine

Estaba sentada en la mesita baja del salón de Victor. El corazón me martilleaba el pecho. Sylvia acababa de maquillarme como nunca. Mi hijab tirado en el suelo. El espejo aún temblaba en mi mano. Me veía sexy. Diferente. Una puta de calle, con labios brillantes y ojos ahogados en azul. Nervios me subían por […]