Mi primera vez con las bolas de geisha: el éxtasis incontrolable

Estaba en el salón de Colette, el corazón latiéndome fuerte. Ella me tendió las dos esferas negras, unidas por un cordón. ‘Póntelas’, dijo con esa sonrisa que me derretía. Nervios en el estómago. ¿Cómo iban a caber esas bolas grandes en mi coño? Me quité la ropa interior, piernas temblando. El aire fresco rozaba mi […]