Mi primera vez con el dedo alienígena: el fin de mi inocencia

Estaba acurrucada en la esquina más oscura de esa habitación fría en la base secreta. Lágrimas calientes rodaban por mis mejillas. Tres años sin un hombre. Tres años fantaseando con el culo perfecto de Moulderch. Y ahora, verlo chupado por ese tipo. Mi mundo se derrumbaba. El estómago vacío me dolía. El coño palpitaba de […]