Mi primera vez con Apollodore: la noche que perdí la virginidad

En los aposentos privados del palacio de Alejandría, la noche caía pesada como el Nilo en crecida. Tenía dieciocho años, quizás diecinueve. El aire olía a incienso y jazmín. Mi corazón latía desbocado. Apollodore, mi guardia siciliano, alto y musculoso, esperaba en las sombras. Lo había convocado. No por deber. Por un fuego que me […]