Esperaba en el restaurante rústico, corazón acelerado. El lugar olía a madera vieja, como una taberna medieval. Nervios me comían vivo. ¿Y si fallaba? Deseo ardía bajo la piel. La puerta se abrió. Entraron madre e hija. La madre, tailleur crema, escote sutil, piernas enfundadas en medias brillantes. La hija, vestido de terciopelo ceñido, melena rubia cayendo en cascada. Elegantes, provocadoras. Brindamos. La madre advirtió: ‘Piensa bien’. Luego se fue. Cenamos. Conversación ligera. Su pie subió por mi pierna. Mano rozó la mía. ‘Quiero bailar’, susurró.
La llevé al club jazzy. Música lenta, envolvente. Se pegó a mi pecho. Vulnerable, como una niña. La guie. Sus manos bajaron a mis nalgas. Apretó. Labios en mi cuello. Besos subiendo. Presionó contra mí. Rozó mi polla con cadera lasciva. ‘Te quiero ahora. Toda la noche’. Corrimos a su casa.
La Aproximación: Espera, Miedo y Deseo Creciente
La habitación preparada. Velas, incienso, condones. Centro: cama con sábanas abiertas. Encendió todo, ondulando caderas. Sensualidad pura. Apagó luces. Oscuridad íntima. Besó mis labios, dulces. Manos exploraron mi cuerpo. Desabotonó camisa lento. Besó torso. Me giró, ofreció cremallera. Bajé vestido. Piel suave, olor a miel y almendra. Temblaba, ansiosa, virgen.
Sujetador tul tenso sobre pechos hinchados. Los acaricié. Calientes, sensibles. Fríos la recorrieron. Quité tul. Chupé pezones. Pegué cuerpo. Ella atrapó mi polla entre nalgas. Gemí. Lengua jugó vientre, pezones. Se tocó monte de Venus. ‘No, con tu mano’, exigió.
La tumbé. Quité bragas. Piernas abiertas. Rostro a su coño. Besos en muslos. Soplo en labios vírgenes. Gotas de flujo. Lengua rodeó vulva. Lamió labios rosados. Gimió suave. Cyprine abundante. Chupé clítoris. Ralos intensos. Caderas ondularon. Gritó orgasmo. Secusiones violentas.
Pantalón abajo. Polla dura. Me miró: ‘Suave, tierno’. Entré lento. Himen fino cedió. Sin dolor. Vagina estrecha apretaba. Vaivenes lentos. Clapotis húmedos. Aceleré. Gimió fuerte. Ella primero. Orgasmos la sacudieron.
El Instante: Contacto Brutal y Éxtasis Compartido
Me montó. Ritmo torpe al inicio. Encontró cadencia. Onduló, giró. Cabalgó fiera. Trituró tetas. Gritó éxtasis. Miré puerta. Madre allí. Piernas abiertas, bustier arriba. Se masturbaba furiosa. Torturaba teta. Eyaculaban juntas.
Hija segunda vez. Squirt caliente inundó. Espasmos casi expulsan polla. No aguanté. Corrí dentro, doloroso placer retenido. Colapsó exhausta.
Me fui sigiloso. Madre en pasillo, piernas marcadas jugo. Ofreció pago. Rechacé. ‘Si no, te la corto’. Bajó bragueta. Sacó polla flácida. Chupó voraz. Aspiró, lamió. Eyaculé en boca. Tragó todo. ‘Ahora vete’.
Aquella noche rompió inocencias. La suya, la mía. Placer culpable. Huí, pero recuerdos queman. Fin de pureza. Inicio de ansias prohibidas.