La puerta se abre de golpe. Dominique me mira, desnudo aún del sueño, con el pelo revuelto y esa sonrisa que me deshace. ‘¿Ya volviste?’, dice, voz ronca. Entro sin palabras. El corazón me martillea el pecho. Seis horas sin él. Me depilé todo abajo, liso como nunca. Quiero que lo vea, que lo toque primero.

Me quita la bolsa de la mano. Cierra la puerta. El aire huele a él, a sexo de anoche, a mochi dulce. Me arrastra al salón. Sigo con el jean ajustado, camiseta simple. ‘Quítatelo todo’, ordena suave. Las manos me tiemblan. Desabrocho el botón. Bajo la cremallera despacio. Miedo a que no le guste mi piel nueva, expuesta. ¿Y si soy demasiado cruda? ¿Demasiado joven para su hambre?

La Aproximación: Espera y Temblor Deseante

Me quedo en bragas. No, desnuda ya. Él se sienta en el sofá, piernas abiertas, polla semierecta recordándome su corrida de ayer. Me acerco gateando, como él quiere. Rodillas en la alfombra áspera. El deseo me moja las axilas, el coño palpita. ‘Tócame primero tú’, dice. Extiendo la mano. Tiembla. Rozó su muslo. Piel caliente, vello erizado. Subo lento. Su olor me golpea: sudor viejo, semen seco, hombre puro.

Palpo sus huevos. Pesados, calientes. Los aprieto suave, maladroita. Gime bajo. Mi dedo busca atrás, como anoche. Encaja en su culo apretado. Se tensa, luego se abre. Ritmo torpe, nervioso. Él me mira fijo. ‘Ahora yo’. Sus manos grandes en mis hombros. Baja por mi espalda. Nervios me erizan la piel. Llega a mis nalgas. Aprieta. Separa. Dedo en mi raja. Jadeo. ‘Tan suave aquí’, murmura. Mi ano virgen late bajo su yema.

Me gira boca abajo. Cara en la alfombra. Piernas abiertas. Siento su aliento en mi culo. Lengua primero, lamiendo lento. Salado, húmedo. Me corro un poco, chorro pequeño. ‘Primera vez así’, pienso. Malestar excitante. Dedo entra. Duele un segundo, luego llena. Otro dedo. Estiro. Grito ahogado. Él lame mi coño liso, nuevo. Lengua plana, chupando labios hinchados. Clítoris duele de placer. No aguanto. Me corro fuerte, tiemblo toda.

El Instante: Contacto Brutal y Descubrimiento

Me voltea. Piernas en alto. Su polla roza mi entrada. ‘Sin goma, ¿recuerdas?’. Asiento, aterra y excita. Cabeza grande empuja. Estrecha al principio. Duele rico. Entra centímetro a centímetro. Maladroita, aprieto mal. Él guía. Lleno total. Primer coño follado sin barrera. Paredes me abrazan. Sale, entra. Ritmo nervioso, sudado. Sudor gotea en mi pecho. Besos torpes, dientes chocan. Axilas olfateadas, lamidas. ‘Hueles a puta en celo’, dice. Me excita más.

Acelera. Bolas golpean mi culo. Dedo en mi ano mientras folla. Doble invasión primera. Grito su nombre. Él gruñe, eterno como anoche. Corre dentro. Calor líquido me inunda. Siento cada chorro. Sale lento, semen escurre. Boca en mi coño, chupando su leche mezclada con mía. Trago su beso post-coito, sabor crudo.

Yace a mi lado. Cuerpos pegajosos. Silencio pesado. Mi inocencia se fue. Ya no soy la chica de la ventana. Tocada toda, follada cruda. Miedo residual, pero euforia quema. Sus dedos trazan mi pubis liso. ‘Perfecto papillon’. Sonrío. Nueva yo nacida en su tacto. Mañana será más. Pero esta primera marca para siempre.

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