Junio de 1968. Dependencia de la casa familiar en Thann. Estoy tumbado en mi cama, sudoroso, corazón latiendo fuerte. Tengo dieciocho recién cumplidos. Ten Years After retumba en el tocadiscos. Aspiro hondo mi porro de tres hojas, double zero. Roselyne a mi lado. Desnuda. Piel pálida, pechos firmes, coño depilado brillando. Me mira con ojos vidriosos, psychédéliques. Espera el cono que le paso. Manos tiemblan. Es la primera vez. Verdadera. No pajas ni besos torpes. Hoy pasa.
Nervios me comen vivo. ¿Y si la cago? Polla dura como nunca, palpitando bajo el pantalón. Ella ríe bajito, se estira, tetas bambolean. ‘Ven, Franck’, susurra. Olor a sexo y hierba. Me acerco. Boca seca. Manos sudadas rozan su muslo. Suave. Caliente. Ella gime suave. Desabrocho camisa. Pecho desnudo. Corazón galopa. La beso. Lenguas chocan, torpes. Saliva. Dientes rozan. Manos bajan. Desnudo rápido. Polla salta libre. Grande. Venosa. Ella jadea: ‘Joder, qué pedazo’. Miedo y morbo. ¿Entrará? ¿Dolerá?
La aproximación: Tensión y espera ardiente
Tiro pantalones. Ella abre piernas. Coño húmedo, labios hinchados. Dedos tiemblan al tocar. Mojado. Calor. Ella guía mi mano. ‘Así’. Froto clítoris. Gime. Polla roza entrada. Tensa. Empujo. Cabeza entra. Aprieta. Dolor placer. ‘Lento’, dice. Avanzo. Centímetro a centímetro. Virgen apretada. Yo inexperto. Sudor gotea. Gruño. Lleno. Toque fondo. Ella arquea espalda. ‘Sí, joder’. Empiezo mover. Torpe. Rápido. Fricción quema. Paredes chupan. Olas suben. Nervios explotan en éxtasis.
El instante y la huella: Contacto brutal y fin de la inocencia
Ritmo acelera. Camas cruje. Música cubre gemidos. ‘Más fuerte’. Obedezco. Polla hinchada. Bolas golpean. Ella clava uñas. ‘Me corro’. Convulsiona. Juicio aprieta. No aguanto. Chorros calientes. Lleno su coño. Tiembla todo. Caigo encima. Aliento entrecortado. Semen chorrea. Silencio roto por risas. Besos pegajosos.
Después, vacío dulce. Inocencia rota. Miro techo. Mundo cambió. No más niño. Hombre. Roselyne fuma cono. Pasa. Aspiro. Béatitude. Bac no importa. París arde, yo ardo dentro. Esto es vida. Horizontes abiertos. Sexo. Libertad. Aquella primera vez, torpe y brutal, me marcó. Sabor a sudor, semen, hierba. Nunca olvidado. Base de todo.