Era fin de invierno en París. Caminaba solo por los muelles del Palacio de Justicia hacia el Musée d’Orsay. Acababa de ganar un juicio. Mi cliente generoso me había puesto en un hotel chic con vista única. Vi la Gran Noria en la Plaza de la Concordia, iluminada para el año 2000. Me acerqué. Compré un ticket. La fila avanzaba. Subió ella primero, morena, ojos avellana, labios carnosos, unos treinta y cinco. Impermeable verde botella, zapatos de tacón. La seguí a la góndola. Jóvenes nos vieron y se fueron a la siguiente. Quedamos solos, frente a frente.
La noria giró lento. París brillaba: monumentos, tráfico amarillo-rojo en los Campos Elíseos. Nuestros ojos se cruzaron. Sonreí como niño. Ella se movía, admirando. Su impermeable abierto, falda subiendo, piernas en negro. ‘¿Conoces París?’, preguntó. ‘Un poco’, dije. Señaló el domo: Invalides. Luego Sacré-Cœur. Silencio. ‘Vista magnífica, ¿excitante?’, dije, ojos en sus muslos. Bajó la vista. Su falda alta, borde de las medias. ‘No te muevas. Piernas preciosas’. Me arrodillé. Mano en su muslo. Subí bajo la falda. Crujió la media. ‘¡Estás loco! Nos verán’. La noria paró arriba. Nadie veía. Toqué piel desnuda sobre las medias. Luego su braga fina. Dedos sobre ella. ‘Para’. Pero abrió piernas. Olí su intimidad. Boca entre muslos. Lamí la braga. Dedo bajo el elástico. Sexo depilado, húmedo. Aparté tela. Boca en su coño. Lengua en clítoris. Gemía. Chupé su jugo dulce. Dedos dentro. La noria bajó. Apretó mis orejas con muslos. Gozó fuerte.
La Aproximación: Espera Tensa y Deseo Naciente
Boca brillante de ella. Bajó falda. Miró mi bragueta tensa. ‘Gracias’, dijo al bajar. Caminamos juntos. Jardín de las Tulas. ‘Estás manchado de mí’. Me dio pañuelo. Me limpié en fuente. ‘Fabienne. Fue increíble’. Paseamos. Mano en mano. Beso húmedo. Sentí mi polla dura contra ella. Mano suya en mi paquete. ‘Me diste ganas’. Cenamos en restaurante medieval. Habló de marido soso. Yo, manos bajo mantel en sus tetas 90C. ‘Mastúrbate’, pedí. Lo hizo. Chupé sus dedos melados. ‘Pienso en tu polla gorda’. Pagamos. Caminata caliente. Manos en culos, pollas. Llegamos a su hotel. Subió por cosas. Bajó sonriente. A mi palace. Baño con vista Ópera. Besos fieros. Desnudos. ‘Guarda las medias’. Me pajeó. Chupó. Lamí su culo. Dedos en mí. Gicé en sus tetas. La lamí a cuatro patas. Follaron levrette. ‘Cochina’. Luego ano. Primera vez para ella. Dolor-placer. En espejo, cabalgó mi polla en su culo. Gozamos. Pipí mutuo en bañera. Dormimos exhaustos.
Mañana rápida. Besos. Números. No nos vimos más, pero llamadas calientes. Aquella noria rompió algo en mí. Inocencia ida. Deseo libre. Nervios dulces del primer toque. Ahora, todo sabe distinto.