Estoy perturbado por lo que me pasa. Laura es bella, disponible, sonriente, irónica, divertida, culta. No tardé en caer bajo su encanto. Ese cruce de feminidad, belleza y el ruido de las palabras. Justo cuando construyo un sueño, un fantasme, aparece un príncipe andaluz, rubio, disfrazado de criado, y lo arruina todo.
¿Qué hacer? ¡Cállate y duerme!
La Aproximación: Espera, miedo y deseo entremezclados
Hace un calor del demonio en esta habitación. ¡La clim, joder, eso es lo único que echo en falta de las cuatro estrellas!
—¿Te molesta si me pongo en pelotas, Laura? ¡Hace un calor que pela! Y ya sabes, no soy amigo de la ropa interior.
No es una pregunta. Ella lo capta. Está deshaciendo su maleta, colocando todo a la perfección en el armario. Debo controlarme, con mi desorganización crónica…
—¡Creo que ya vi pistas de tu anatomía en el bus! ¡Adelante!
Nos reímos.
—Voy a echar una siesta, estoy muerto —digo quitándome el pantalón.
—Yo una ducha y lo mismo —responde, mirándome sin pudor mis partes al reposo.
Antes de rendirme a Morfeo, la veo quitarse la camiseta. Dos pechos bronceados, perfectos. Su mirada divertida nota mis ojos abiertos. Lanza la camiseta como en un striptease, mano en la cadera. Sigue con el pantalón, canturreando: «I wanna be loved by you, just by you…». Lo envía al otro lado. Queda la braguita…
Se gira, me mira, sigue cantando. Retuerce el culo, izquierda, derecha. Coge la izquierda del tanga negro de satén, la desliza en la raja, mostrando la nalga desnuda. Curvas graciosas. Igual con la derecha. Ahora es un hilo.
Ve mi perchero, con el pantalón colgado. Lo agarra con ojos pícaros. Cambia la melodía: «Happy Birthday Mr. President…». Aspira la entrepierna como si fuera Chanel N°5. Rodea el poste frotando su sexo contra él, como en un club. «Happy birthday tooooo youuuu…». Se quita la braguita con gracia. ¡Me la lanza a la cara! Aplaudo. Se va contoneándose al baño, cierra con guiño sugerente. Treinta segundos. Duermo.
El Instante: Descubrimiento físico brutal y primer contacto
Sueño reparador. Nubes blancas y rosas. Tú desnuda, Laura, jugando al escondite con tu braguita. La llevo al vacío.
Despierto. Tú desnuda en la cama. Mi lengua te lame despacio, de la raja del culo a la nuca. Ida y vuelta. Círculos en tus pechos opulentos. Devoro tus ojos cerrados, tu aliento acelerado. Espirales lentas en el pecho derecho, mi favorito, al pezón. Primero sorpresa. Luego, nuevas sensaciones. Paso al otro. Minutos. Respiras rápido. Hipnotizada. Mordisqueo el pezón. Normalmente no te gusta. Pero ahora, cada diente es un escalofrío de placer.
¿Se puede correr solo con los pechos? Lo sabrás pronto.
Me siento sobre ti, a cuatro patas. Manos amasan tus tetas como masa. No me canso. Gimes. Imploras en silencio mi polla dura contra tu vientre. ¡Péntrame! No. Sufrirás. Espera. Te torturo con caricias. Agonía. Cuando explotas, paro. Quieres más, detrás del cristal. Odias la tortura. Amas languidecer.
Lloras. Temblores. Me insultas tierno. Golpeas, arañas. Me encanta. Guerra del placer. Palabras sucias te hieren y encantan. Respiras entrecortada. Gimes, gritas. Sudas. Bebo tus gotas. Tetazas firmes, duelen pero trascendiste el dolor. Ondulo mis nalgas sobre tus pezones duros. «¡Voy a correrme! ¡Péntrame!». Sonrío, beso tu nariz. Lamo orejas. Te relajas, ríes. «Te odio con cariño».
Cierra ojos. Me alejo. Vuelvo con lengua en tu coño celestial. Recorro muslos, monte de Venus, roces. Gimes fuerte. Paro. Decepción. Sonrío, muestro mi verga tiesa. Glande brillante de precum. Te obsesiona. Te acercas. Inmóvil. Tu lengua toca. Contracción. Pruebas el sabor. Repites.
¡Vipra! Labios en gland. Calor nuevo. «¡Estás rico!». Jet de semen en tu boca. Contengo. Mimica irónica. Probaste el aperitivo.
Calmo con lengua en tu coño, cyprina abundante. Clítoris espera. Manos en mi pelo, atrapas. Respiras jadeante. Gritas. Vecinos escuchan. Me escapo. Odio. Te doy verga. La devoras. Lengua en puntos sensibles. Manos en nalgas. Dedo en coño, círculos. Orgasmo violento. Lágrimas. Exploto en tu boca. Jets. Hurlo. No sueltas. Escapo. Nos miramos, bestias exhaustas. Sin vencedor.
Cierro ojos. Desapareces. Vacío. Angelitos ríen. Paz.
Fin de inocencia. Esa noche abrió horizontes. Nervios rotos en éxtasis.