Era una noche en una carretera secundaria. Volvíamos de una fiesta. Sandrine a mi lado, radiante. De repente, el roce con la furgoneta. Espejos chocan. Puertas rayadas. Ruido metálico. El conductor salta furioso. Su pasajero, un polaco rubio y fornido, lo sigue. Golpean el capó. Insultan. Sandrine tiembla. ‘No bajes’, suplica.
Bajo calmado. Excusas. Propuesta de parte. No escuchan. Vienen de un curro nocturno. Cansados. Cabreados. ‘Bourges de mierda’, gritan. Sandrine saca el móvil. Llama a la poli. El conductor me tuerce el brazo. El rubio arrastra a Sandrine por el pelo. La pega al capó. ‘Suéltalo’, ordena.
La aproximación: miedo y deseo entrelazados
Pánico. Calculo. Doce años de judo. Podría soltarme. Pero ella está en peligro. El rubio hurga en mi cartera. Coge 150 euros. Poco. ‘Me cago en tu puta madre’. Amenaza con pagárselo en natura. Baja la bragueta. Polla gorda sale. Sandrine retrocede. Luego, se arrodilla. La agarra. La masturba. Chupa el glande. Se toca entre las piernas. Sus ojos brillan. Miedo? No. Excitación.
Yo inmóvil. El otro me aprieta el cuello. El rubio empuja en su boca. La insulta. ‘Tu marido es un maricón’. Ella gime. Ardor. No simula. Él la levanta. La gira. Boca a boca. Lenguas. Baba. Manosea tetas. Dedos en su coño. Ella abre piernas. Ondea caderas. ‘Voy a follarte, puta’. Ella suspira. Se ofrece.
Levanta falda. Baja bragas. ‘Ven, fóllame’. Él ríe. Polla enorme. Luna ilumina. La penetra de golpe. La levanta con cada embestida. Ella jadea. Gime. Corre. Él gruñe. El que me sujeta se excita. Faros acercan. Pausa. Muevo coches. Inmovilizo al conductor. Marcel. Lo domino.
El instante: contacto brutal y descubrimiento
Coche pasa. Rubio besa a Sandrine contra la puerta. Ella le baja pantalón. Salta. Piernas alrededor. La folla de pie. ‘Me encanta tu polla’. ‘Te voy a reventar’. Ella grita orgasmo. Él eyacula dentro.
Ahora controlo. Sandrine pide piedad. No. Se acerca a Marcel. Lo toca. Le baja pantalón. Lo chupa. Monta. Cabalga. Polla dura. Se toca tetas. Luego al rubio. Mejor equipo. Lo monta. Dedos en culo. Marcel se une. Doble. Anal y coño. Grita placer. Eyaculan. Ella goza.
Les echo. Recupero pasta. Sandrine y yo sonreímos. Nueva complicidad. Esa noche nació el vicio. Posesión brutal. Límites rotos. Mi inocencia, ida. Excitación eterna.