Recuerdo ese fin de semana de verano en la casa de los padres de Hélène. Ellos se fueron a la playa. Las hayas altas rodeaban el jardín. Peliagudos y densos. Nos tendimos toallas en la hierba. Nos untamos desnudos de crema solar. Pieles claras. Necesitábamos frotarnos mucho. Sus manos en mi cuerpo. Mi polla se endureció rápido. Ella jugó un poco con ella. Luego se tumbó boca abajo. Vi pelos de su coño asomando. Sus nalgas blancas, redondas. Ligeramente abiertas. Su cuerpo relajado. Me senté a horcajadas sobre sus muslos altos. Manos llenas de crema. Masajeé su espalda. De hombros a nuca. Bajé a muslos. Pasé por nalgas. Insistí ahí. Las masajeé. Brillaron untadas. Las abrí. Las separé. Volví al dorso. Regresé a sus nalgas. Su cuerpo reaccionó. Se arqueó. Coño y ano se abrieron más. Mouille suintó de su coño hinchado. Dedos grasos se perdían en orificios. Entraban. Salían. Insistían. Se hundían despacio. La masturbé fuerte. Voces de vecinos al otro lado de la haya. Discutían. Eso nos encendió más. Pulgar en su ano. Frotando fesses. Dedo, dos, tres en coño. Sentí el pulgar a través de la pared fina. Boca abierta. Buscaba aire. Se arqueó más. Moví dedos suave. Profundo. Susurré guarradas. ‘Qué ano tan rico’. ‘Te voy a abrir’. Sacó todos. Tres dedos del coño al ano. Entraron como mantequilla. Dilatado. Suave. Pistoné un poco. Saqué. Polla hinchada. La clavé de golpe en coño. Hasta fondo. No resistió. Eyaculó al instante. Gimió largo. Ahogado.
Su ano se cerró en orgasmo. Cuerpo flojo otra vez. Saqué polla tiesa de coño chorreante. Tanteé rondela. Se abrió al glande. La enculé suave. Polla apretada en ano flexible. Me eché encima. La apisoné. Mordí nuca. ‘Deliciosa enculada’. Eyaculé rápido entre riñones. Dedo en clítoris. La hice correrse conmigo. Nos derrumbamos. Agotados. Siesta larga al sol. Quemaduras terribles esa noche. Piel roja. Dolor. Pero placer inmenso. Esa primera vez en su ano al aire libre. Bajo riesgo. Rompió algo en mí. Mi inocencia teórica se hizo carne. Suspiros. Olores. Contracciones. Todo real. Crudo. Desde el salón familiar con falda. Tetas libres. Mano bajo boxer. Empuñando coño. Hasta aquí. Descubrimos sodomía paso a paso. Lengua en ano. Dedo. Polla. Levrette. Miradas. Orgasmes múltiples. Su vergüenza inicial. Mi guía. Amor curioso. Culpas que se iban. Ahora, años después, ese jardín late en mí. Nervios del primero. Excitación del prohibido. Sensación de glande abriendo rondela bistre. Blanco de nalgas. Olor fuerte de coño rizado. Fin de inocencia. Puertas abiertas. Horizontes sucios. Nervioso aún al recordarlo. El corazón late. La polla se tensa.