Llego al salón de esa mansión en Rhode-Saint-Genèse. Corazón latiendo fuerte. Nathalie espera, jupe de cuir negro, escarpines rojos relucientes. Sus pechos enormes asoman por el chemisier transparente. Jean, su marido, bedón al aire, tablier de soubrette ridículo. Sudor en mis palmas. ¿Soy capaz? Primera vez mandando así. Ella tiembla, ojos verdes suplicantes. La beso lento. Lenguas chocan torpes. Manos en sus nalgas firmes. Moja ya. Jean mira, tieso su pollita flácida. Ordeno: quítate todo menos lencería. Obedece mal, excitante. La siento mía. Miedo me excita. Deseo quema.

Subimos a su dormitorio. Lit king size, espejos dorados. Cámaras listas. Jean se va al hotel, app en mano. Solo nosotros. La tumbo. Dedos en su coño glabre, épilé por Michelle. Chorrea. Lengua en su clítoris gigante. Gime fuerte. Primera mamada suya, torpe, labios temblando en mi verga. La guío: chupa despacio. Saliva gotea. Me visto desnudo. Ella en porte-jarretelles, tetas 115G balanceándose. La monto sin condón. “Jean, me folla sin goma”, grita al cámara. Cabalga salvaje. Yo exploto dentro. Semen caliente la llena. Primera cruda, sin barreras.

La aproximación: Nervios y deseo contenido

La pongo a cuatro. Anus virgen. Dedos lubricados entran lentos. Se tensa, duele-placer. “Jean, mira, me abre el culo”. Empujo mi polla. Aprieta fuerte. Dolor la hace gritar, pero chorrea más. Soy su primero ahí. Empujo hondo, ritmo nervioso. Sus nalgas tiemblan contra mí. Clímax la rompe, squirt otra vez. Yo vacío todo. Caemos exhaustos. Besos post-coito, sudor mezclados. Jean gime lejano, pajéandose. Alianza de ella en mi bolsillo, trofeo. Inocencia rota. Ahora ansío más. Vida nueva abierta, prohibida, adictiva.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *