Salgo de la ducha. Me preparo con calma. Tengo tiempo de sobra. Abro el armario. ¿Qué ponerme esta noche? No quiero que piense que exagero. Elijo un traje casual con camisa. Perfecto, discreto.
Son las 20:30. ¿Qué estará haciendo ella? Mi móvil vibra. «Quedamos a las 21h en el Gaumont». ¡Es ella! No me dijo el plan. Cine, genial. Hace tiempo que no voy.
La espera: nervios y deseo en la penumbra
Me pongo en marcha. Llego al cine. No la veo. La gente sale. Me acerco a las taquillas. No me dio el título del film… Solo hay una sesión a las 21h.
Otro mensaje: «Te alcanzo en la sala». Debe llegar tarde. Compro la entrada. Entro. Me siento arriba del todo. Poca gente, lejos de mí.
21h. Empieza la película. Oscuridad. Miro el móvil. Nada. «¿Ya te impacientas?». Salto. Se ha deslizado a mi lado sin verla.
«¡Además te doy susto!». «No, solo sorpresa…». Me levanto para saludarla. Su perfume me embriaga. Pasa delante. Se sienta. La miro. Preciosa en su traje negro ajustado. Tacones que realzan sus piernas.
Silencio. El film rueda. Se acerca. Mano en el reposabrazos. Piernas cruzadas. La luz del proyector brilla en sus medias. La miro más a ella que a la pantalla. Me pilla. Sonríe.
Pongo mi mano sobre la suya. La toma. Me da un beso tierno en la mejilla. «Estoy bien contigo». Mis dedos acarician su piel suave. Me devuelve miradas dulces. Cruza y descruza piernas.
Su chaqueta se abre un poco. Dentelle negra y roja. Coordina perfecto. Apoya la cabeza en mi hombro. Me besa el cuello, suave. Mano en su nuca. La beso largo, amoroso.
Su mano en mi pecho. Piel erizada por el fresco. Mano en su pierna. La empujo al asiento. La beso fuerte. Descruza piernas. Se hunde bajo mi boca. «Me pones cachonda así… ¡sigue!».
Lenguas enredadas. Mano sube por sus piernas sedosas. Cada centímetro. Bajo la falda. Descubro medias. Deseo explota. «¡Me vuelves loco, Ninie!».
Caricias precisas. Siento la dentelle. Mi polla aprieta en el bóxer. Sube la falda. Me abre paso. Dedos bajo la braga. Humedad en sus labios. Los rozo suave.
Lamo mis dedos. Muestro que su placer es mío. Dedos en su piel. Tiembla. Uno entra solo. Respiración para. Gemido al sacarlo.
Ambas manos bajo falda. Se levanta. Deslizo la braga. Huele rico. La uso para acariciarla. Se moja más. Abro labios. Meto la braga despacio, rozando clítoris.
«¡Sigue! ¡Me encanta!». Dejo poco fuera. Lengua en su boca. Ella roza mi polla dura. Quito su mano. «Déjame a mí primero».
Saco la braga de golpe. Se derrite. Húmeda total. Me excita. La pongo de rodillas en el asiento. Arriba, nadie ve.
El clímax: placer brutal y entrega total
Lengüetazo para probarla. Vuelvo con la braga. Clítoris hinchado. La penetro con ella. Labios abiertos. Dejo hilo fuera.
Le cojo la mano. La pongo en el hilo. «Ahora tú, te miro». Ojos brillan.
Me siento. Desabrocho pantalón. Le muestro mi erección. Saco la polla. Me acaricio viéndola.
Tira suave la braga. Disfruta cada roce. Dedos en clítoris hinchado. Me besa. Hummm.
Mano en mi polla. Masturba suave. Labios en glande. Lengua alrededor. Lo traga entero. «¡Me flipa que me chupes!».
Siempre le gustó. Mientras, mis dedos la acarician. La penetran. Se mueve en ellos. Boca sigue ritmo.
«Quiero follarte aquí, hacerte correrte».
Nos tumbamos entre butacas. Sobre ella. Glande roza su coño. Me coge cintura. Me mete.
Tan bueno… «Cógeme a lo perrito… quiero sentirte».
Se gira. Me chupa un poco. La penetro despacio. Tiembla. «¡Hazme correrme!».
Embistes fuertes. Se mueve en mi polla. Sus nalgas me encienden.
Cuerpo teso. Respiración jadeante. Eyaculo dentro.
Corrernos juntos. Me retiro lento. Beso nalgas. Lengua en su coño.
Se gira. Se funde en mis brazos. Besos tiernos. Corazón galopa. Me lame la polla. Prueba mi leche.
Fin de mi inocencia. Aquella sala oscura abrió horizontes. Nervios rotos en placer puro. Jamás olvidaré.