Mis vacaciones acababan de empezar. Me llamo Víctor, arquitecto. Acababa de terminar un gimnasio. Separado hace poco de mi novia de dos años. No busqué compañía femenina. Trabajo absorbente. Ahora, alivio. Mi refugio: una finca en el sur del Macizo Central. Valle soleado al sur. Comprada en ruinas hace cinco años. Renovada poco a poco. Casa sólida. Piscina cristalina al lado. Buen vivir. Momentos intensos con ella allí. Luego, fin abrupto. Solo en junio.

Abandoné la autopista en mi Jeep Cherokee. Carreteras secundarias bañadas en sol hacia la Bastida. Pensamientos vagos. Ruta corta. Pantalón blanco de lona. Camisa Lacoste azul claro. A treinta kilómetros. Tramo nacional. Doble curva. Ella: autoestopista. Pulgar arriba. Castaña clara. Hálago ligero. Falda corta blanca. Camiseta holgada blanca. Ombligo libre.

La Aproximación: Espera Tensa y Deseo Creciente

Detalles al frenar. Bajé cristal. Pregunté destino. La acerqué unos kilómetros. Subió. Bolsa ligera atrás. Presentaciones. Arielle.

—¿Adónde vas?

—Al sur. Calor, mar. Verano vendiendo churros en playa.

—Verano duro —sonreí.

—Lo sé. Pero gano para vacaciones.

—¿De París?

—¡Nada se te escapa!

Le conté mi oficio. Destino.

—Este año, acabados gruesos. Luego pintor. Sol, aire puro.

Me miró de reojo. Envidia.

—Tus vacaciones perfectas.

Sí, agradables. Pero solo en Bastida aislada. La miré. Ella al paisaje. Voz suave, decidida. Piernas bonitas, bronceadas. Muslos firmes. Falda arriba. Manos queriendo tocar piel. Cabello hombros. Mejillas rosas. Boca sensual. Pechos firmes bajo camiseta. Aire frío los eriza.

Gira rostro. Ojos intensos. Rojo. Miro carretera. Sonríe. Lamenta calor fuera.

Idea loca. Invitarla. No solo. Vacaciones locas. No sé cómo. Siento mano en muslo. Salto. Voz dulce.

El Instante Brutal y la Huella Eterna

—Sé pintar. No prisa por mar. Útil. ¿Salario si bien?

Brouhaha. Mano quema, fresca. Bulto crece en pantalón. Quita mano. Estira. Miro escote. Seno sublime. Bulto peor. Salivo.

—Buena idea. Piscina relaja.

—¡Piscina! ¿Sí? Genial. ¿No molesto?

—No. Iba a pedirlo. Mano en su rodilla.

Temblor. Contracción. Sonríe.

—Feliz. Primera vez sola. Ansiosa.

Mano sube interior muslo. Firme, suave. Olor jabón fresco. Sube. Rota muslo. Contacto franco. Abre más. Cierro en slip. String blanco. Humedad centro. Calor no. Ella responde.

Miro. Piernas fusas. Caderas lindas. String encaje. Levanto falda. Surco íntimo.

Se levanta. Quita string. Lo huelo. Narinas íntimas. Erección feroz. Se recuesta. Coño línea vello. Dedo entra fácil. Pulgar clítoris. Gime. Toca pechos. Levanta camiseta. Globos bronceados.

Carretera desierta. Coche bambolea. Mueve cadera. Glosss. Gritos. Suspiros. Líquido prueba excitación. Espasmo final. Se endereza. Beso mejilla.

—Vacaciones empiezan bien. Alma de pintora. Entreno mango pincel.

Abre pantalón. Saca polla. Masturba suave. Camino cinco km a Bastida. Ralentizo. Naturaleza. Se inclina. Boca hasta raíz. Lengua gira. Labios masaje. Sensación rara. Eyaculo largo, potente. Traga todo. Limpia. Boca lengua mía. Camino corto. Paro ante Bastida.

Corazón late fuerte. Inocencia rota. Desconocida. Placer prohibido. Nervios dulces. ¿Qué sigue? Piscina espera. Mano tiembla al bajar. Ojos brillan. Huella grabada. Nunca solo igual.

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