En la terraza de mi casa. Una y treinta de la mañana. Stéphane entra con mi chaleco. Lo invito a un whisky. ¿Qué hago? Mi marido lejos. Él, joven. Treinta años. Yo, cincuenta y uno. Mamie para mis nietos. Nervios en el estómago.

Se sienta en calzoncillos. Mojado de la piscina. Fuma un cigarro. Me ofrece uno. Lo acepto. Lo miro. Cuerpo atlético. Imberbe. Su mirada en mi pecho. 95D. Siempre atrae ojos. Frío en la piel. Calor abajo.

La aproximación: espera, miedo y deseo

Se estira. Mira la casa vecina. Veo su erección. Tensa el calzoncillo. ¿Por mí? Sonrío. Mi sexo humedece. Pido el pastel. Se levanta. Lo muestra. Sonríe. Entro en pánico. Excitación sube. Lo miro de espaldas. Culo perfecto. Se gira. Me pilla. Su polla ahora dura arriba.

Vuelve. Pone el pastel. Mano en mi hombro. Tiemblo. Se inclina. Me besa. Sorprendida. Abro la boca. Lenguas. Dudas se van. Mano en mi pecho. Desabotona la blusa. Baja a mis tetas. Labios calientes. Fuego en mí.

Me levanto. Siento su verga contra mi vientre. Dura. Quiero que me folle ya. Baja más botones. Blusa cae. En bragas y sujetador. Mano en su vientre. Bajo al calzoncillo. La agarro. Caliente. Dura. No importa el tamaño. Es mía.

El instante: contacto físico brutal

Me quita el sujetador. Baja las bragas. Boca en mi sexo. Piernas tiemblan. Apoyo en la mesa. No aguanto. Lo levanto. Bajo su calzoncillo. Me siento en la mesa. Abro piernas. Listo. Me penetra. ¡Dios! Placer puro.

Agarro sus nalgas. Firmes. Dedo entre ellas. Gime. Me aprieta las tetas. Ritmo descontrolado. Mi orgasmo cerca. El suyo también. Se crispa. Se hincha. Eyacula dentro. Yo exploto con él. Grito ahogado.

Después. Jadeamos. Él dentro aún. Salgo. Miro el cielo. Estrellas. Inocencia rota. Primera vez traicionando. No arrepentimiento. Solo plenitud. Nuevos horizontes. Nervios pasados. Deseo cumplido. Mañana, piscina sola. Pero esta noche, cambié.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *