Septiembre 2042, año 26 del imperio. En algún lugar del Jura. El búnker oculto en la nieve. Yo, Claire, de 21 años, virgen, refugiada del caos. Luigi, el ermitaño de unos sesenta, me salvó del frío. Ahora, pillards acampan afuera. El ordenador avisa: doce hombres a un kilómetro. Pantalla de invisibilidad activada. Corazón latiendo fuerte. Miedo. Pero también algo más.

Luigi me abraza. Sus manos en mi cintura. Yo me pego a él. El latex de la combinación moldea mi cuerpo. Pechos apretados contra su pecho peludo. Su polla se endurece contra mi vientre. Nervios. Sudor frío. Fuera, la muerte ronda. Dentro, calor sube. ‘No nos encontrarán’, murmura. Pero tiemblo. No solo de miedo. Sus dedos rozan mi espalda. Baja. A las nalgas. Aprieta. Gimo bajito. Él se tensa. Yo levanto la cara. Nuestros labios se tocan. Tímido al principio. Luego, lenguas. Hambrientas. Manos exploran. La suya bajo mi axila. Roza un pezón. Duro ya. El mío busca su culo. Firme. Mi coño humedece. El latex se pega. Huelo mi excitación. Miedo y deseo se mezclan. Fuera, enemigos. Dentro, fuego.

La aproximación: espera, miedo y deseo

Sus manos bajan la cremallera. Pechos libres. Grandes, oscuros pezones. Él los mira. Yo arqueo espalda. Besa mi cuello. Mordisquea. Bajo su mano. Tetas al aire. La suya en mi monte. Presiona. Gimo. ‘No’, dice él. Me aparta. ‘No es el momento’. Cabreo. Lágrimas falsas. ‘Me gustas’. Él duda. Otro aviso en pantalla. Avión enemigo. Mierda. Me pego más. Fricciono. Su polla salta. Dura. Contra mi pubis. Raspo con uñas. Él cede. Beso salvaje. Ropa vuela. Torso desnudo contra torso. Pezones rozan. Placer eléctrico.

Caemos al suelo. Manos en todas partes. La suya en mi coño. Dedos separan labios. Húmedo. Listo. La mía en su verga. Gruesa. Palpitante. Froto. Él gime. Me levanta. Polla contra mi entrada. No entra. Desliza entre nalgas. Froto clítoris en su pubis. Ritmo. Va y viene. Placer sube. Rápido. Clímax. Grito. Él eyacula. Calor en muslos. Jadeos. Pero quiero más. ‘¿Por qué no al fondo?’, lloro. Él sonríe. ‘No pude’. Beso nuevo. Caemos al cama. Boca en mi teta. Chupa pezón. Bajo. A clítoris. Lamida. Pero paro. ‘Fóllame. Ahora’.

La huella: fin de la inocencia

Pies en su culo. Empujo. Gland contra himen. Tenso. Dolor. Empujo más. Rasga. Duele. Luego, llena. Plena. Él quieto. Mira mi cara. Dolor pasa. Muevo cadera. Lento. Luego rápido. Él acelera. Piernas arriba. Me dobla. Polla profunda. Golpes. Salvajes. Dientes chocan. Lenguas luchan. Orgasmo me arrasa. Grito ‘¡Mamá!’. Él viene. Lleno. Calor dentro. Segunda ola para mí. Relajo. Besos tiernos.

Después, quietud. Su semen sale. Mi sangre mezclada. Inocencia rota. Miedo olvidado. Afuera, explosión. Pillards muertos. Avión imperial. Salvados. Pero cambiado. Ya no virgen. Mundo afuera caos. Adentro, nuevo horizonte. Él me mira. ‘Gracias’. Sonrío. Nervios gone. Solo paz. Y ganas de más.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *