Mi primera vez inolvidable con el vecino ardiente

Me desperté de golpe en la oscuridad de mi habitación. El reloj marcaba las cuatro. Mi coño chorreaba, húmedo de un sueño erótico con Guillaume, mi vecino y nuevo amante desde ayer. Recordé a cuatro patas en la cocina, sus manos en mis caderas anchas, su polla larga perforándome el fondo. Me excité más. Deslicé […]