Mi primera vez en la clairière: un trío salvaje con extraños

Caminaba por la montaña con Swing, mi joven labrador. Habíamos recorrido cuatro o cinco kilómetros por un sendero estrecho. Tropecé con una piedra. Intenté equilibrarme. Swing tiró de la correa y escapó. Lo llamé. Lo silbé. Pero él corría libre, feliz. Lo seguí a distancia. No quería perderlo de vista. Escalaba la pendiente abrupta. Se […]