Mi Primera Vez con una Tantrika: El Tantra Rojo que Rompió mi Inocencia

Subí al primer piso de un antiguo hotel de maître. Fachada clasificada. Apartamento post-moderno, homenaje al Buda negro sobre rojo. Tenturas rojas vibran al sol. La habitación de masaje me recibe viva, cálida. Ella, tantrika de piel oscura, de uno de esos países inmensos de Asia. Veinticinco, treinta años menor que yo. Menuda, musculosa. Mi […]