Mi primera vez: el gigante torpe que me rompió la inocencia

Llegamos a mi apartamento. Él chorreando del río helado. Yo temblando de culpa y excitación. Le ordené desnudarse en la entrada. Se quitó todo. Su polla, encogida por el frío, pero imponente. Me ardía la piel. ‘Incluso el slip’, dije. Obedeció. Desnudo. Gigante. Nerviosa, lo miré. Pecho ancho, muslos potentes. Mi corazón latía fuerte. Lo […]