Mi primera vez a los 49: el despertar salvaje con Rachid

En el asiento trasero del coche, el corazón me latía fuerte. Rachid me besaba con hambre. Su mano se coló en mi blusa desabotonada. Agarró mi teta pesada, llena. Un calor me subió del coño hasta la garganta. Tiempos sin tocarme así. Nerviosa, excitada. ¿Y si no me desea? Pero su polla dura bajo el […]