Mi primera vez con Pépita: el calor prohibido que rompió mi inocencia

En el sótano oscuro de la casa. Ese rincón húmedo donde la vieja me había encerrado una vez por morder a la nueva. Ahora, solos. Los viejos arriba, roncando. Pépita y yo, tirados en la paja vieja. Mi corazón latía como un tambor loco. La olía. Su olor. Fuerte. De hembra en celo. Negro azabache […]