La primera vez que compartí a Maelisse con Max
Era un sábado lluvioso de septiembre de 2010, en el Bar del Mercado. La acompañé hasta la esquina. Maelisse caminaba con esa minifalda cortísima que apenas cubría sus muslos largos y finos. Maquillaje cargado, ojos afilados, labios rojos. Atrás quedaban los nervios de la tarde. Se probó diez conjuntos. Demasiado puta este, demasiado inocente aquel. […]