Mi primera vez en la choza del jefe: el fuego prohibido de Mamer
En la choza del jefe, el aire olía a humo y sudor viejo. Mi madre acababa de salir, dejando solo a mi prima y a mí. Sus ojos, oscuros como el Nilo al atardecer, me miraban fijo. Tenía el cuerpo marcado por el trabajo esclavo, pechos firmes bajo la tela raída, caderas anchas de mujer […]