Mi primera vez en el mundo desnudo: nervios, deseo y ruptura de la inocencia

En el tranvía. Me desperté sobresaltada. Diez en punto. Sol pálido de otoño. Asiento de terciopelo verde gastado. Levanté la cabeza. Todos desnudos. Completamente. Hombres con pollas colgando al ritmo de sus pasos. Mujeres con coños naturales o afeitados. Tetas grandes o pequeñas. Ninguna vergüenza. Miré mis ropas. Aún vestida. Pulóver. Jeans. Corazón acelerado. ¿Sueño? […]