Mi Primera Vez: El Anal que Rompió mi Inocencia
Me senté en esa silla de madera extraña, obediente. La soubrette pasó su dedo por mi rostro cubierto de semen. Lo probó. Suspiré. Salió, ordenándome no moverme. El corazón me latía fuerte. Nervios. ¿Qué vendría ahora? Mucho rato después, entró Marjorie. Lamió mi cara. Me besó, compartiendo el semen. Salado. Caliente. Se sentó frente a […]