En la calle de Béthune, el sol de verano quema. Alice me saca de quicio. Sus ojos en blanco todo el día. Salgo con la excusa de comprar maquinillas. Miento. Camino entre la multitud feliz post-confinamiento. Nada me alegra. Entonces, ella. Mi desconocida del año pasado. Apoyada en la vitrina del magasin de lencería. Vestido azul idéntico. Gafas oscuras. Más delgada. Mi corazón se acelera. ¿Me espera? Imposible. Un año. Pero ahí está.
Gira la cabeza. Me ve. Se quita las gafas. Sonrisa leve. Le devuelvo la sonrisa. Petrificado. Se aleja del magasin. Camino tras ella. Sus caderas se balancean. Talones altos. Acelero. Bandera dura. Entra en otro magasin de lencería, más grande. Subimos el escálator. Piernas bronceadas. Trasero perfecto arriba. Me hipnotiza.
La aproximación: espera, miedo y deseo
Llega al piso superior. Observa los rayos. Me paro a su lado. Me mira interrogante. Sonrío serio. Toma mi mano izquierda. ‘Cariño, ayúdame a elegir algo para tu cumpleaños’, susurra. Nadie oye. Mi corazón late fuerte. ‘Vale, con placer’. Entrelazamos manos. Calor suave. Avanzamos. Quiere tocarla. Besarla.
Rayos de sujetadores. Con aro, sin. Blancos, transparentes. Elige uno piel con nudo y transparencias. 90C. Culotte 40. Se pega a mí. Brazo en mi cintura. Mi mano baja a su nalga izquierda. Olor a pelo suelto. En negro ahora. Triángulos simples. String mínimo. La aprieto. ‘Probador?’, pregunta. ‘Sí’. Labios cerca. La beso. Lenguas lentas. Perfectas. Mira alrededor. Nadie. Respira agitada. Pechos suben y bajan bajo el vestido. Me arrastra a las cabinas.
El instante: contacto físico y clímax
Vendedora chequea prendas. Asiente. Última cabina. Entra. Cierra mal el cortina. Se desnuda rápido. Ruidos de tela. Ecarte el cortina. Lleva el negro con string. Mirada de ‘tómame’. ‘¿Te gusta, amor?’. ‘Sí, resalta todo’. Triángulos apenas cubren pechos firmes. Bajo la vista. String marca su coño. Tela hundida. Giro. Se arquea. Nalga expuesta. Entro. Cierro cortina. Mano en cadera. Subo flanco. Boca abierta. Implora. Bajo al string. Dedo en ingle. Luego mano en su raja. Húmeda.
‘Aaah’. Me atrae. Brazos en cuello. Beso feroz. Mano en su coño. Avanza contra mí. Retiro mano. Presiona mi polla tiesa. Cuerpos encajan. Aprieto cintura. Lenguas enredadas. Tiempo para. Desabrocho sujetador torpe. Beso cuello. ‘Síii’. Aprieto teta. Dedo en pezón. Minutos eternos. Voz: ‘¿Todo bien?’. Vendedora. Pánico. ‘Sí, gracias’, dice ella serena. Beso largo. Se arrodilla. Desabrocha pantalón. Libera polla. Boca gulosa. Manos en nalgas. Baja bóxer. Chupa rápido. Profundo. Muevo cadera. Más ardor. Mano suya entre mis nalgas. Demasiado. ‘Cuidado…’. Eyaculo. Silencio. Temblores. Me acaba suave. Recoge semen en mano. Pañuelos. Lingettes. Todo previsto. Frío.
‘Las cabinas son para una persona’. Vendedora enfadada. Silencio. Vestimos prisa. Veo su coño con vello negro al cambiar culotte. Pánico. Salimos. Deja prendas. ‘No es para eso’. ‘Lo siento’. Bajamos corriendo. Nadie nos para. Fuera, gafas. Calle a librerías. ‘¿Vamos allá?’. Asiente. Entrada artistas teatro. Renquejo discreto. Quita gafas. Preocupada. Mano hacia la suya. Retrocede. Mira atrás. ‘Nunca hice esto… Complicado con mi marido’. ‘No juzgo. Yo también en pareja. Pienso en ti siempre’. Sonríe. ‘¿Nos vemos?’. ‘Me gustaría, pero…’. Beso riesgoso. ‘¿SMS?’. Miedo en ojos. ‘¿Mails?’. ‘OK’. Escribe email. Mano en mano. ‘Charlotte’. ‘Stéphane’. Beso mejilla. Se va. Caderas balance. Vergüenza y dicha pura. Inocencia rota para siempre.