Ya eran las 19:30. Llegaban y yo no estaba lista. Me sorprendía mi nerviosismo. Mi marido había hecho noches de póker antes. Nunca me afectaron tanto. Pero esta vez era distinta. Solo un invitado. Damien. Un tipo turbio, fuerte en cartas, cercano a los jefes de mi hombre, pero con aire de voyou nocturno. Me picaba la curiosidad. Recordaba a mi ex húngaro. Pasión violenta. Un viaje a Lyon. Me quitó la ropa interior. Salí desnuda bajo el vestido. En el restaurante, su mano subió por mi muslo. Me tocó bajo la mesa. Grité bajito. Orgasmo cerca. Luego, de rodillas en el muelle. Le chupé la polla a plena luz. Vergüenza y orgullo. Ahora, Damien despertaba eso. Miedo a no gustar. A los 37, alta, pechos grandes, kilos menos. Confianza usual. Pero dudaba. Cambiaba ropa. Falda plisada negra, medias autocogientes, blusa ligera semitransparente. Sujetador blanco push-up, tanga blanca. Escarpines femeninos. Sonaron. Damien entró como dueño. Beso intenso. Elegante, mi marido torpe al lado. ‘Más bella que dijiste’, me miró de pies a cabeza. Sentí su mirada desnudándome. Apéro tranquilo. Habló de favores. SMS de mi chéri: ‘Ponte sexy, nos salva. Te mira. Para mí’. Goujat. Pero excitante. Desabotoné blusa, subí falda. Serví salados. Sus ojos en mi escote. Lisière de medias visible. En cocina, Damien cerca. ‘Hermosa, Muriel. Ese Aubade. La tanga se nota’. Beso en cuello. Electrocutada. Partida empezó. Yo distraía. Tocó rodilla. Mi marido: ‘Sigue’. Quité sujetador. Blusa transparente con luces. Pezones duros. Mi hombre: ‘Salope perfecta’. Tocaban piernas abiertamente. Me senté cerca. Imaginé Damien desnudo. Besándolo. Su mano en culo. No funcionaba. Claves de 4×4 en mesa. ‘Próxima mano, tu coche +30k’. Deal: subo presión, él con 4 cartas. En dormitorio, string negro, lencería, camisón transparente, tacones. Entré. Silencio. Bailamos lento. Manos en caderas. Beso por carta. Me sentó en rodillas. ‘Mueles como puta’. Agarró tetas. Gime. Lo besé profundo. Me hizo masturbarme. Luego, lengua en coño. Dedos. Ano. Orgasmos brutal. Perdió. Quité o doble. Si gana, todo + ‘la totale’. ‘Quiero que pierda’. Polla en coño. Fuerte. Luego culo. Primera vez así. Abandono total. Vino dentro. Mi ‘marido’ también. Twist: Damien mi verdadero marido. Bertrand el amigo. Baño. ‘¿Por qué no invertimos roles?’, dijo. Sonreí. Inocencia rota para siempre.
La espera me comía. Corazón acelerado. Cada roce, preludio. Nervios crudos.
La Aproximación: Espera, miedo y deseo entrelazados
Contacto piel con piel. Tensión explota. Descubrimiento salvaje.
Después, vacío dulce. Horizontes abiertos. Ya no inocente.