Los tacones resonaron de repente en el camino de piedra hacia la piscina. Salí de mi letargo. El pánico me invadió. ¿Quién venía en plena tarde? Llevaba dos horas en el transat, solo con los pájaros. El calor era asfixiante. Me metía en la piscina para refrescarme. Fuera, el sol me secaba en segundos. No traje toalla. Mis clothes estaban dentro. No llevaba bañador. Dos años con la villa de mi madre. Aprovechaba sus ausencias para broncearme desnudo. Nadar nu. Tumbarme sin nada. Me excitaba. Horas de tensión. Me masturbaba al atardecer.

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Ese día me maldecía. Los pasos se acercaban rápido. Correr a la casa: inútil. Me vería desnudo en el sendero. El terror me paralizaba. Ni soltaba los elásticos del cojín del transat. Nada para cubrirme. Me tiré boca abajo justo cuando apareció.

La Aproximación: Miedo y Deseo

Era Nicole, la vecina. Mi madre y ella, morena exuberante, se llevaban bien. Ambas solteras. Cenas juntas. Tras la mesa, risas. Escuchaba escondido sus aventuras bi. En mi cuarto, me pajeaba.

Nicole exudaba sexo. Traje gris perla, blusa blanca. Escote generoso. Pechos firmes a sus 42. Tacones la ponían en 1,75. Sonrisa deslumbrante. Voz ronca:

—Hola, Ludo. ¿Todo bien? Me aburría trabajando. Vine a tomar sol. Pero se me acabó el aceite. ¿Me prestas?

Silencio mío la extrañó. Se sentó al borde.

—¿Ludo? ¿Estás bien?

No la miraba. Erección naciente. Respondí:

—Bien…

—¿Me traes el aceite?

—Eh…

La miré de reojo. Esperaba entendiera. Ella normal. No notaba mi desnudez.

—¿Qué pasa?

Me tapé la cara.

—Lo siento.

—¿Por qué?

Silencio. Su perfume. Su traje rozaba mi piel. Boca abajo, mi polla hinchada me molestaba. Entonces lo pilló.

—¿Lo sientes por pillarte desnudo? No pasa nada. Yo tampoco uso bikini. Tu madre igual, solas.

No la miraba. Se inclinó.

—Vuélvete.

—No puedo…

—¿Por la erección? Normal. Estás sano. Deja fluir la naturaleza.

Me giró por hombros. Boca arriba. Mi verga tiesa, peor de lo pensado. Ella miró divertida.

El Instante: Descubrimiento Brutal

—El verano en pueblo perdido es duro. A tus 19, inhumano…

Huía de sus ojos azules. Mano en mi barbilla. Otra en mi vientre. Sangre a mi polla.

—¿Has follado?

—No.

Sonrió. Me obligó a mirarla.

—Sabes mis experiencias. Fantasía: iniciar a un chico. Puedes serlo. Ganamos. Secreto.

Mi mirada o mi polla saltando: acepté. Se lanzó. Labios en mí. Lengua suave. Beso sensual.

—Empezamos con algo inolvidable.

Mano baja por vientre. Juega con vello púbico. Evita verga. Abre piernas. Se agacha. Besos en pubis. Manosea huevos con delicadeza. Polla dura como nunca. Besos. Dedos en muslos, huevos. Pulgar en base. Gimo. Quiero su mano en mi polla. Pero evade. Me besa gula. Lengua cuello, torso, ombligo, pubis. Se arrodilla. Labios cerca. Mi verga roza su cara. Se levanta. Limpia gota preseminal de mejilla. Sonrisa.

Dedos a boca. Saliva. Vuelve a huevos. Los humedece. Levanta mis piernas. Acceso fácil. Mano perineo, nalgas. No toca polla. Estoy a punto. Levanta huevos. Piernas arriba. Dedo húmedo en ano. Entra leve. Retira. Sabor nuevo. Glande hincha. Gimo. Repite. Salgo geñendo.

Vuelve. Entra más. Suspiro. Pausa. Profundo. Tres falanges. Circular. Delicia oculta. Cuerpo arqueado.

Mano izquierda en vientre. No verga. Dedo acelera. Ano dilatado. Respiración entrecortada. Gritos. Placer onda. Chorro a pecho. Otro a barbilla. Más. Éxtasis total. Cantidad brutal.

Minutos recobrándome. Ella acaricia cara. Polla flácida. Saca dedo suave.

—¿Te gustó, cariño?

—Prodigioso…

—¿Primer orgasmo anal?

—Sí.

—Espero no el último. Yo también gocé.

—¿En serio?

Se levanta. Sube falda. Quita tanga negro. Me tira.

—Comprueba.

Lo huelo. Humedad deliciosa. Promesa.

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