Parqueo del colegio. Fin de curso. Junio caluroso. Christelle arranca su coche. Corro. Bajo la ventanilla. Adiós en las mejillas. Me detengo en sus labios carnosos. La beso. Fuego de un año reprimido. Ella responde. Corazón latiendo fuerte. Nervios en el estómago. Miedo a ser visto. Colegas alrededor. Aparcamos rápido. Corremos uno hacia el otro. La abrazo. Sus tetas enormes aplastadas contra mí. Beso guloso. Manos exploran. No aquí. La arrastro al colegio. Evitamos la fiesta. Enfermería abierta. Cerramos la puerta. Ropa vuela.
Sus pechos. Dios. Enormes, blancos, pesados. Me paralizo. ‘Son feos’, dice avergonzada. ‘No, perfectos. Suaves. Como sueño’. Me hundo en ellos. Chupo. Lamo. Mordisqueo pezones duros. Gime. Manos en su culo ancho, bajo la falda. Slip de satén empapado. Piernas tiemblan. La tumbo en la camilla. Sesenta y nueve. Beso rodillas. Muslos. Evito su coño. Naval. Pubis pelirrojo. Frustración. Finalmente, lamo labios carnosos depilados. Clítoris hinchado. Nectár dulce y picante. Ella chupa mi polla. Saliva abundante. Tetas en mi vientre. Bombeo. Casi exploto.
La Aproximación: Espera, miedo y deseo ardiente
La hago gemir. Lengua en su clítoris. Dedos en labios. Piernas me aprietan. Grita. Orgasmo violento. Se arquea. Yo eyaculo en sus tetas. Jets calientes. Limpia mi verga con lengua golosa. Beso. Sabores mezclados. Dormimos. Despierto. Polla dura otra vez. Besos tiernos. La desnudo. Cuerpo redondo perfecto. Pelo rojo cayendo. Coño liso, pelaje arriba. Se monta. Empala mi polla. Vagina caliente, lubricada. Tetas en mi cara. Chupo pezones. Agarro culo. Dedo en ano. Gime. Sacude. Cambia. Ofrece culo. Glande entra. Lentos vaivenes. Se desata. Eyaculo dentro. Ella orina. Caliente sobre mí. Rubor. ‘Mi fantasía’, digo. Ríe aliviada.
Caricias largas. Noche cae. Vestimos. Nos separamos. Hogar. Nathalie duerme. Culpa. Pero excitación queda. Inocencia rota. Primera infidelidad soñada. Christelle gone. ¿Valió? Sí. Nervios, torpeza, placer puro. Adolescencia revivida. Carne temblorosa. Olor a sexo. Pechos inolvidables. Dolor dulce del deseo cumplido. Ya no soy el mismo. Marcado para siempre.