En el sofá de nuestra casa, todo empezó a acelerarse. Noémie y Cynthia se sentaron juntas, ignorándome un poco. Yo, frente a ellas, con el corazón latiendo fuerte. Nervioso. ¿Qué pasaría? Mi polla ya dura, presionando el pantalón. Miraba sus ojos conectarse. Fuego y hielo. Mi esposa, siempre tan dulce, parecía hipnotizada. Noémie se inclinó despacio. Demasiado lento. Tortura. Cynthia abrió los labios. Invitación muda. Sus bocas se unieron. Lenguas chocando. Chupadas húmedas. Gemidos suaves. El cuerpo de Cynthia se meció. Caderas ondulando. Manos explorando. Rozando pechos, cuellos. Yo, paralizado. Excitado hasta el dolor.
Me bajé los pantalones. Polla al aire. Golpeando el vientre. Mano temblorosa la agarró. Arriba y abajo. Lento. No quería acabar ya. Ellas se devoraban. Ropa volando. Top de Cynthia al suelo. Jeans de Noémie. Luego lencería. Sujetador negro. Tanga violeta. Lo atrapé al vuelo. Seda contra mi piel. Masturbándome con él. Olía a ella. Dulce. Musgoso. Cynthia chupó el pezón de Noémie. Fuerte. Mordiendo. Noémie metió dedos en el coño de mi mujer. Dos. Curvados. Entrando y saliendo. Húmedo. Sonoros. Se giraron. Cabeza a pies. Noémie encima. Lengua en clítoris. Cynthia lamiendo labios. Frotando. Gimiendo alto. Sin vergüenza.
La Aproximación: Espera tensa y deseo prohibido
Vista perfecta. Culo redondo de Noémie. Abierto. Invitándome con cada movimiento. Frené la mano. Sudor en la frente. Miedo a correrme. Cynthia arqueó la espalda. Grito gutural. Orgasmo la sacudió. Piernas temblando. Noémie no paró. Lengua dentro. Mordiscos. Cynthia rio. Salvaje. Liberada. Luego invirtió. Tres dedos en Noémie. Sacándolos. Lamiéndolos. Vuelta a meter. Noémie gritó. Ronca. Caderas follando la boca de Cynthia. Yo no aguanté. Mano rápida. Chorros calientes en su espalda. Gimiendo con ellas. Ojos cerrados. Placer total.
Abrí los ojos. Ellas desnudas. Sentadas. Mirándome. Ojos brillantes. Sudorosas. Sonrisas cómplices. Mi semen goteando en el sofá. Lágrimas en mis ojos. Belleza pura. No me acerqué. No quise romperlo. Voyeur eterno. Pero cambiado. Esa noche, mi inocencia se rompió. De mirar escondido a esto. Testigo vivo. Tensión física grabada. Nervios que excitaban. Ahora, todo es diferente. Recuerdo el sofá. El olor. Los gemidos. Mi primera vez real. Fin de un mundo. Inicio de otro.