Llegué a su mansión. El mayordomo me guió con gesto altivo. Subí al primer piso. El personal espiaba desde las puertas. El diablo entraba en la casa. Solange me esperaba en el pequeño salón. Bouquet de rosas en la cómoda. Vestía una bata blanca ceñida. Escote vertiginoso. Pezones asomando entre encajes. Guêpière que acentuaba su cintura. Falda evasé para ser levantada. Medias blancas y tacones. Erótica inocente. Se colgó de mi cuello. Besos furiosos. Me sirvió whisky. Luego, salsa endiablada. Bailó frenética. Falda alzándose. Jarretelles blancas. Banda de encaje. Fatima la había entrenado. Me hipnotizaba. Se detuvo. Levantó la falda despacio. Sin bragas. Pubis epilado. Coño de niña. Me volteó el rostro. Falda arriba. Culo perfecto. Se dobló. Manos abriendo nalgas. Ano diminuto a mis ojos. Manos en su entrepierna. Mojaba mucho. Dos dedos en su culito crémé. Retiró al principio. Luego cambró. Frenesí de perra. Muy estrecha. Kati tenía razón. Prudencia con mi polla enorme.
La abracé. Desabroché la bata. En guêpière y tacones, me llevó a la cama. Ondulando caderas como profesional. La tumbé. Piernas abiertas. Esclava virgen de mi cuadro. Bandera dura como toro. Desnudo rápido. Rodillas entre sus muslos. Glande en su raja lubricada. Rozando clítoris. Gemía. Sorpresa. Empujón brutal. La penetré. Himen roto. Grito de dolor y espanto. Espasmos de gozo. Lento al principio. Mi verga enorme limando su vagina. Aceleré. Golpes violentos. Orgasmo suyo. Descargué potente. Lágrimas de alegría. Limpió mi verga ensangrentada con delicadeza.
La Aproximación: Tensión y Deseo
Guêpière puesta. Déshabillé transparente. Me regaló kimono de seda. Cena fría: caviar, salmón, vodka, postres, champán. Besos constantes. Caressas. Bajo la mesa, me chupaba. Recuperé vigor. ‘Te follo ahora’. ‘Hazme todo’. Levrette en sofá. ‘A cuatro patas. Cabeza abajo. Culo arriba’. Entendió. Posición de Fatima. Pensó en sodomía. Abrió nalgas. Ano ofrecido. No aún. Demasiado estrecho. La hice cambrar. Polla en coño. Gemía. Ardía por desfloración. ‘Duele, pero es bueno’. Descargué. Calmé su fuego. Enlazados. Planeando Venecia. Pidió quitar guêpière. Le ordené otra prenda. Desfile erótico. Camisas de noche, nuisettes, dentelles. Tacones. Ondas de cadera. Me empalmó. ‘Tu esclava’. Se montó. Se empaló sola. Rictus de dolor. Movimientos lentos. Mordí pezones. Descargué. Alivio.
Cama. Agotados. Me confesó: ‘¿Soy lo bastante sumisa? Quiero ser tu chienne’. Asombrado. De puritana a puta. ‘Educación empieza’. Preguntó por sodomía. ‘Te prepararé el culo’. Durmió feliz. Fin de inocencia. Nuevos horizontes. Mi condesa, ahora mía.