En la habitación del hotel, durante el seminario en provincia. Tocaste mi puerta esa segunda noche. Yo estaba solo en la cama, viendo la tele. Abrí. Entraste. Te sentaste a mi lado. Hablamos una hora. El aburrimiento nos unía. Te levantaste para irte. Te seguí. Al besarte la mejilla, te abracé fuerte. Mi cabeza en tu hombro. Manos en tu pelo. Besos en mejillas, labios. No dijiste nada. Sorprendida. Abandonada. Te llevé al bed. Apagué la luz. Solo la TV iluminaba. Tus ojos claros me miraban. Invitaban. Mis manos en tus pechos, vientre. Temblabas. Desabroché tu blusa. Tomé tu seno en encaje. Lo besé. Frenético. Olía tu excitación. Te pegaste. Beso profundo. Manos en tus nalgas sobre la falda. Queríamos follar. Pero Cécile… Nos paralizó. Tendresse intensa. Deseo real. Te hablé del sueño loco: los tres juntos. Tú confesaste: fantasías con mujeres desde adolecente. Una vez quisiste unirte a nosotros en la cama. La cremallera de tu falda bajó. Mis dedos en tus muslos. Culotte húmeda. Deslicé dentro. Tu coño chorreaba. Te presionaste. Gemías. Mordías mi cuello.

Te quité todo. Falda, blusa. Mi camisa, pantalón. Solo ropa interior. Te hice esperar. Desnudez perfecta. Agarré tu sujetador azul. Dos tetas redondas, pezones duros. Besos suaves. Los pellizqué. Tus manos en mi pelo. Boca en tu vientre. Olía tu sexo. Entre tus piernas. Bajé la culotte. Monte de vello castaño. Polla dura. Quería penetrarte. Pero no. Lengua en tu raja hinchada. Sabor delicioso. Gemías. Ondulabas. Manos en mi cabeza. Piernas abiertas. Lamí tu clítoris. Dedo en tu vagina. Te corrías. Espasmos. Orgasmos potentes.

La Aproximación: Espera, Miedo y Deseo

Recuperaste aliento. Tomaste mi polla. Lengua en el glande. ‘¡Quiero que me la metas! ¡Siente tu polla revolverme!’. La tímida se fue. Me montaste. Tetas frente a mi cara. Colocaste tu coño goteante. Empujaste. Glans abriendo carnes. Profundo. Empalada. Besos. Vagina adaptándose. Vaivenes lentos. Manos en nalgas. Gemías. Dolor y placer. Dedo en tu culo. Contracción. Eyaculamos juntos. Te derrumbaste. Dormimos abrazados. Al día siguiente, larga jornada. Pensando en sexo. Noche: tu habitación. Baño grande. Bañera con burbujas. Agua caliente. Te desnudé. Entramos. Frente a frente. Jabón en tu mano. Me enjabonaste. Polla erecta. Te pegaste. Frotando. Me pajeaste. Corrida explosiva. Tú: masturbándote. Ojos en mí. Dedo en tu culo jabonoso. Te corriste gritando. Secos. Cama. Caricias. Mañana: te miré dormida. Desnuda. Bella. De vuelta a París. Abracé a Cécile. Culpa. Pero planeamos: fin de semana los tres. Tu inocencia rota. Nuevos horizontes abiertos.

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