Bajamos las escaleras del club oculto tras el viejo cortina de terciopelo rojo. El corazón me latía fuerte. Música retumbaba abajo, mezclada con gemidos lejanos. Mi mujer, Monique, con falda larga y sin bragas, se detuvo. Sus ojos azules brillaban de miedo y curiosidad. La asiática desnuda nos sonrió, polaroide en mano. ‘Foto de tu coño para entrar’, dijo. Monique dudó. La miré, excitado. Se giró, se inclinó, piernas abiertas. Falda arriba. Su culo redondo y coño húmedo al aire. Flash. Su foto clavada en la pared con otras cien. Temblaba. Yo sudaba. ¿Qué coño hacíamos ahí?

El bar oscuro olía a sexo. Divanes rojos llenos de cuerpos. Parejas follando sin pudor. Una antillana a cuatro patas gemía bajo un tío. Monique me miró, lengua en labios. ‘Necesito un trago fuerte’. Bebimos. Se sentó en un diván libre. Yo detrás. Sus ojos fijos en la antillana. De pronto, la tía se gira. ¡Amiga de infancia! Marie-Laurence. Mundo pequeño. Charlaron. Yo exploré. En otra sala, culos por todos lados. Una madura sacó mi polla. Me la chupó. Dulce. Me fui. Pis urgente. En el baño, una diosa desnuda se dejaba mear por dos tíos. Me invitó. Polla tiesa. Difícil orinar bandando. Pero salí. Un tío miró mi verga. Mano en mi polla. Dudé. Me la meneó. ‘Te la chupo un poco’. Asentí. Boca caliente. Lengua en glande. Primera vez con un hombre. Nervios. Placer culpable. Me excité más. No corrí. Lo dejé.

La aproximación: nervios y deseo ardiente

Volví. Monique y Marie-Laurence charlaban. Besé a la negra. Manos en tetas de mi mujer. Desnuda en segundos. Bas y tacones. Ella contó el cine. Yo delante. ‘Me aburro’. Sonrisas. Me quitaron ropa. Polla en mano de Monique. Empujó cabeza de Marie-Laurence. Boca en mi verga. Lengua experta. Amiga de infancia chupándomela. Vicio puro. Llegó Corentin. Su mujer Florence. Besos. Tres bocas en mi polla. Cielo. Corentin folló a las tres de rodillas. Luego, pollas en coños ajenos. Marie-Laurence guiaba. Yo en Florence. Contraste piel pálida. Monique en Corentin. Gemidos. Yo en Marie-Laurence. Rosa dentro de chocolate. Su polla cerca de mi cara. Florence: ‘Chúpala’. Dudé. Lamí glande. Salado. Ellas tomaron relevo. Semen en caras. Besos compartiendo. Limpieza con lenguas. Jodí en Marie-Laurence. Eyaculando. Luego cambio. Florence cabalgándome. Marie-Laurence en mi cara. Triple orgasmo. Mouille everywhere.

La huella: placeres que marcan para siempre

Monique enculada por Corentin. Primera vez. Gritó placer. Yo feliz. Lamiendo tetas de Florence. Corentin llenó su culo. Cri final. Todos exhaustos. Marie-Laurence se meó encima. Corentin lamió. Salimos. Números. Besos.

Esa noche abrió puertas. Inocencia rota. Del porno casero al grupo. Bi. Anal. Pis. Todo. Nervios iniciales viraron vicio eterno. Monique cambió. Yo también. Horizontes nuevos. Placer sin límites.

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