Estaba en mi gran habitación de la casa familiar, esa mansión burguesa en provincia. Mis padres recibían a los Leroy, un couple amigo con su hija Agathe, de mi edad, educada en un internado católico estricto. No bajé de inmediato. Miraba mi póster de Emmanuelle sobre el sillón de mimbre. Soñaba con una chica posando ahí. Bajé al salón. Besos de rigor. La mejilla de Agathe, suave. La observé: rechoncha, pechos grandes, vientre con pliegue. ¿Cómo sería su culo? Sentada, jupe larga. Mi polla se contrajo. Imaginé su desnudez. Conversamos. Ella, educada, hablaba de su colegio retrogrado. Pensé en fustas, nalgas rojas. Mi erección creció. Crucé piernas. Madre nos mostró habitaciones. Agathe se levantó. Su culo elefantíaco ondulaba. Manos pequeñas para esas nalgas. Cena eterna. Padres saldrían. Quedaríamos solos para ‘revisar mates’. Mi polla aprobaba. Propuse dados en salón. ‘Probabilidades’, dije. Ella: ‘Juguemos con gages, como con amigas’. Contó su juego en dormitorio: desnudos, masturbación, felaciones. Poils oscuros en su amiga. Ella, sin bragas en gage. Placer en nalgadas. Mi verga dura. Ella notó. Propuso: doble seis gana todo. Yo perdí gages; ella, los suyos más dos. Lancé cien veces. ¡Doble seis mío! Ella aceptó. Elegiría orden. No tocar. Me senté en sillón. Primer gage: virgen total, ni visto polla. Segunda: quitó blusa. Sujetador blanco, 95E desbordando. Tercera: bajó bragas rápido. Poils negros, rizados, abundantes. Cuarta: sacó bragas bajo falda. Quinto: yo di seis palmadas por nalga. Levantó falda. Muslos carnosos, culo inmenso. Palmadas suaves. ‘C’est bon’, gemía. Se humedecía. Rojo, apetecible. Último: se desnudó total. Tetas blancas, pezones tiesos. Culo arriba, a cuatro patas. Manos bajo falda antes. ‘Libera tu polla, mastúrbate conmigo’. Bragueta abajo. Mi verga saltó. Ella miró, besó aire. Se puso a cuatro. Ecartó rodillas. Ano, clítoris visibles. Dedo en coño. Empecé a pajearme. Gemidos. Ojos fijos. ‘Voy a correrme, gime conmigo’. Explosión. Semen en barriga. Ella gritó orgasmo. Silencio. Beso labios. ‘A mi cuarto, sola’. Se fue. Mi inocencia rota. Estrella ardiente.