En mi dormitorio, la penumbra de las velas baila sobre las sábanas limpias. Preparé todo: té perfumado, aceite, música suave. Mi corazón late fuerte. Es agosto, hace calor. Acabo de depilarme por completo, salvo un triángulo discreto. Elijo un traje estricto, blusa blanca translúcida que deja ver mi sujetador de encaje. La falda con una sola abertura. Nada de maquillaje. Natural. Mi vientre tiembla. Temo que mi tanga revele mi humedad.

La puerta suena puntual. Bouquet de flores en sus manos morenas. Olivier. Más alto, bronceado, elegante en camisa casual. Me besa la mejilla y un calor me invade. TiemBlo. Lo guío a la sala de baño. Se lava las manos. Hipnotizada, lo miro. Se gira, sonrisa pícara. Lentamente, me desabrocha. Esperaba hacer un striptease, pero mis manos van a él. Rápido. Desnudos. Pegados. Su piel contra la mía. Su sexo roza mi muslo. Cierro los ojos. Casi espero que me folle ahí mismo.

La aproximación: Espera, miedo y deseo

Me toma de la mano. Su espalda ancha, culo firme, piernas tostadas. Me acuesto boca abajo en la cama. Coussins bajo mí. Sus manos calientes con aceite. Floto. Se arrodilla, se estira sobre mí. Su polla dura frena mi piel. Masajea hombros, espalda, nalgas. Dedos entre mis muslos. Mis labios se abren, cierran. Clapotis de mi coño empapado. No me toca el clítoris. Estoy al borde. Gimo bajito. Duermo un instante en el éxtasis.

—Cuando estés lista, vuélvete.

Electrizada. Me demoro, saboreo. Me giro. Boca arriba. Él de espaldas, aceite en manos. Lo miro: desnudo perfecto. Quiero masajearlo. Cierra mis rodillas, las abre. Mi sexo expuesto, fresco, lubricado. Se pone entre mis piernas. Masajea pechos, vientre. Levanto el culo, busco su roce. Abro ojos: su polla erguida, depilada al completo. Obscena, irresistible. Babeo de ganas de chuparla, lamer sus huevos lisos.

El instante: Descubrimiento físico y clímax

Cambia: rodillas junto a mi cabeza. Baja al vientre. Huelo su verga cerca. No la alcanzo. Pezones duros, cada roce un rayo al coño. Cambrío. Sus dedos rozan pubis. No entran. Insoportable. A los pies, piernas, interior de muslos. Labios vibran. Exploto. Orgasmos largos, brutales. Grito. Pierdo el sentido. Sin tocarme ahí. Comblada.

Me cubre tierno. Vitalidad nueva. Lo abrazo. Tiembla. Su polla vibra entre nosotros. Lo quiero dentro. Pero primero, lo pruebo. Me pongo encima. Boca en su polla. Deliciosa. Exploro huevos suaves. Primera vez así. Limpio, sexy. Decido depilar a mi marido. Sus dedos entran en mí. Segundo orgasmo, salvaje. Lo suelto, jadeante.

—Masaje terminado. —Se ducha. Lo sigo. Me froto. Lo agarro. Apunto su polla a mi entrada. Él esquiva. Sabonazo juntos. Al vestirse, condón cae. Maldigo mi reto: nada de penetrar, nada de venirse en mí o boca. Resistió todo. Honesto. Me arde el deseo insatisfecho. Culpa mía. Si hay próxima, sin límites. Confío. Sueño con más. Este masaje grabado en mí. Olivier, secreto único.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *