Llego al trabajo esa noche. El jefe me para. ‘Alyssa, estás hecha una belleza’, dice Marco. Mi corazón late fuerte. Hablo de mi sueño: hormonas, pechos. Necesito plata. Él sonríe. ‘Tengo un curro para ti. Clientes que pagan por fantasías como tú. 150 euros por polvo’. El estómago se me revuelve. Miedo. Excitación. ¿Puta de verdad? Digo sí. Solo con condón.

Entra en su despacho. Cierra la puerta. Me arrodillo. Baja la cremallera. Su polla salta. Enorme. Goteante. La huelo. Musgo. Hombre. La agarro. Lametazo al capullo. Deslizo el prepucio. Dura más. La chupo. Profundo. Va y vengo. Él gime. ‘¡Puta viciosa! ¡Sabía que lo soñabas!’.

La aproximación: Espera, miedo y deseo

Me quito la minifalda. Top transparente. Ligas. Botas. A cuatro patas. ‘¡Cámbate bien, salope!’. Me arqueo. Siento sus manos en las nalgas. Las abre. Lengua en la raja. Dedos en el ano. Saliva. Me mojo. Gimo. ‘¡Te encanta, puta!’. ‘¡Sí, fóllame!’.

Crujido de condón. Glande en mi roseta. Empuja. Duele. Lento. Entra. Me llena. Espera. Me acaricia. Sale un poco. Vuelve. Más profundo. ‘¡Te he jodido hasta el fondo!’. Mi culo arde. Pero placer crece. Ritmo. Bum-bum. Gimo. Ya no duele. Solo gozo.

Sale. Entra de golpe. Eyaculo. Sin tocarme. String mojado. Suelo sucio. Otra vez. Me corro anal. ‘¡Puta que goza con el cliente!’. Me pone de pie. Apoyada en el escritorio. Me clava. Duro. Veo su verga entrar-salir. Corro otra vez. Vientre pegajoso.

El instante y la huella: Placer brutal y fin de la inocencia

Me subo encima. Empalada. Tortilleo. Besos en cuello. ‘¿Sientes que eres puta?’. ‘¡Síiii!’. Acelero. Prostate masajeada. Grito. Bolita de placer explota. Él gira. Lateral. Sale. Vacío. Quiero más.

De pie. Me dobla. Me empotra. Ritmo loco. ‘¡Me aprietas la polla!’. ‘¡Córrete en mi culo!’. Palpita. Jets en el condón. Yo tiemblo. Último orgasmo anal. Femella satisfecha.

Saco los 150 euros. Los guardo. Vago pudor. Alegría. Dinero para hormonas. Pero sé: soy puta. No hay vuelta atrás. Esa noche, en ese despacho, nació mi vicio. Nervios rotos. Inocencia ida. Solo deseo crudo queda.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *