Era un domingo de verano. Regresaba de Cahors tras una transacción. Rodaba por la autopista. El tiempo se hacía largo. Un cartel indicaba un área de descanso a dos mil metros. Decidí parar para mear. Sabía que estos sitios a veces bullían de tíos buscando sexo. Solo pensarlo me provocó cosquilleos en la polla. Me excitaba solo, con carretera por delante. Puse el intermitente. Salí hacia el parking de coches. Pocos vehículos. Aparqué fácil.

Apagué el motor. Iba a bajar, pero vi a lo lejos a un hombre. Buscaba un rincón en los arbustos. Sonreí por dentro. Tenía razón. Caminé hacia los baños. Pasé por el área de camiones. Siete u ocho parked. Delante del edificio, un tipo apoyado en la pared fumaba. Entré. Oriné en los urinarios sucios, llenos de agua. Solo, por suerte. No era lugar para privacidad.

La Aproximación: Espera, miedo y deseo

Salí. El fumador ya no estaba. Al bajar, lo vi de nuevo. Junto a un matorral. Se pajeaba tranquilo, mirándome. La polla fuera del short corto. Frené el paso. La miré. No muy grande, pero tiesa. El glande se escondía bajo el prepucio y salía al destaparlo. Me hipnotizó. Como un imán, me acerqué. Quería tocarla. O chuparla.

—Hola.

—Hola, ¿puedo tocar? Verte la polla me ha puesto cachondo.

—Sin problema, disfruta. Me llamo Marc. ¿Primera vez aquí?

—No, la primera. Yo soy Thomas.

Metí la mano bajo su short. Toqué sus huevos. Suaves, afeitados. Los palpé. Subí a la polla, también rasurada. Empecé a pajearlo.

—Humm, quiero que me chupes.

—Vale, pero no aquí. ¿En los baños?

—Te sigo.

Subimos. Pensaba en una cabina. Dentro, un tío que nos miró por una rendija en la madera se acercó.

—¿Maricones?

Me quedé mudo. Marc dijo:

—Sí.

—Si os mola un trío, tengo el camión allá. Estaríamos a gusto…

Nos miramos con Marc.

—Vale.

En minutos, íbamos al camión con dos tíos. Mi corazón latía fuerte. Miedo y ganas revueltas. Primera vez. Inocencia al borde.

Subimos a la cabina amplia. Nos desnudamos rápido. Ver cuerpos desnudos nos puso duros al instante. Marc nos chupó a los dos, turno a turno. Pajeaba la que no mamaba. Chupaba bien. No quería correrme así.

—Te chupo yo, túmbate.

Se echó. Me puse a cuatro patas entre sus piernas. Lamí su polla. Deliciosa. Solo pensaba en ella en mi boca. El camionero me pajaba. Me acariciaba el culo. Golpecitos suaves. Temblaba cada vez. Soltaba la polla de Marc y volvía a meterla. Las nalgadas calentaban. Excitantes. Dejó de pajearme. Tocó huevos. Subió por la raja. Rodeó mi ano. Metió un dedo. Probaba.

Dejó mi culo. Me lamió el agujero. Soplo caliente. Lengua insistente. Entró fácil. Voluptuosidad. Lengua como polla húmeda. Entraba y salía. Demasiado bueno.

El Instante: Descubrimiento físico y éxtasis

Marc quiso chupar. Se giró en 69. Boca en mi glande. Me tragó hasta las bolas. Yo cogí su polla. Placer mutuo. Me abandonaba.

Tan bueno que mi ano se relajó. El camionero metió dos o tres dedos.

—Te voy a follar como a una puta. Te gusta…

Pensé: ‘Me gusta, pero no lo planeé’. Su polla dura contra mi roseta. Entró de golpe. Chupaba y me chupaban. Polla en el culo. Todo por una meada. Si lo cuento, risa.

Follaba fuerte. Viril. Duro pero no brutal. Costaba aguantar. Marc seguía el ritmo. Casi me corro. Él jadeaba.

—¡Me corro!

No se sacó. Primera corrida dentro. Se hundió. Giclées potentes. Sacudidas. Se quedó. Salió lento.

Culo dilatado, lleno de leche. Marc:

—Siéntate en mi cara. Bebo la leche, me flipa.

Avancé. Corría ya por mi piel. Fesses en su cara. A rodillas. Dejé fluir. Lengua lamió todo. Dentro y fuera. Me apartó.

Camionero exhausto. Lamió su glande limpio. Me giré a Marc. Quería su leche en boca.

Se tumbó. Acerqué la cara. Boca abierta. Tragó garganta. Labios apretados. Vaivenes. Atento a sus reacciones. Intensifiqué. Polla hinchada.

—¡Me corro!

Esfuerzo final. Leche espesa en lengua. Tragué todo. Polla flácida. Toda su sève.

Contento. Dos corridas mías. Satisfechos.

Marc:

—¿Vuelves?

—Seguro que no.

—Lástima, ha sido bueno.

—Quién sabe…

Bajé del camión. Culo goteando. Camino nuevo. Inocencia rota. Horizonte abierto. Nervios calmados en éxtasis recordado.

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