Finales de julio. Llego primero a la casa familiar de mis suegros. Elijo la habitación del piso de arriba, la del cama king size. Mido 1,90 m. Único problema: pared fina con el baño. Ruido asegurado. Pero el colchón gana.

Léa y su novio se instalan enfrente. Luc abajo, aislado. A las 21 h, película en el salón. Léa y él se retiran pronto. Yo también, exhausto por los 700 km. Me duermo a medias. Clac, puerta del baño. Voz de Léa: valija pesada. Ducha arrulla. Pero un ruido rítmico me despierta. Erección instantánea.

La Aproximación: Espera, miedo y deseo

Ducha para. Gemidos femeninos. Chupadas húmedas, lengüetazos. Nunca vi a Léa como mujer. Desde sus 16 años, solo cuñadita. Ahora, 26, 1,68 m, delgada, tetas firmes, pelo castaño largo, ojos avellana, piel bronceada. Imaginármela follando: sorpresa, polla tiesa.

Puerta ducha abre. Besos ruidosos. Susurros nítidos. Pasos cerca.

—Date la vuelta, puta.

—¿Así, de pie? No me mola mucho.

Plaf, nalgada.

—¿Y ahora?

—Humm, sí, pero no entras bien.

—Ponte contra la pared, inclínate.

—Hummm, ¡ahí sí!

Râles. Claquetas rítmicas. La visualizo: desnuda, manos en mi pared, él embistiéndola por detrás, agarrando caderas. Ritmo acelera. Me toco. Primera vez masturbándome con otros follando. Nervios: Angie puede entrar. Placer robado.

Léa suspira largo. Corre en silencio:

—Huuummmm sí, discreta.

El Instante: Descubrimiento brutal y contacto

—Vuélvete rápido.

Él gruñe hmmmm. Cubre la peli de abajo. Léa ríe:

—Joder, lleno de leche. Otra ducha.

—Tú lo quieres.

—Sí, pero en la boca prefiero.

Ducha on. Él sale. Yo, polla en mano, tiesa, sin correr. Reclasifico: de hermanita a hembra.

Corazón galopa. Quiero follar a Angie ya. Hora después, entra somnolienta. Se desnuda a la luz tenue. 36 años, 1,65 m, rubia, ojos marrones, curvas suaves, 95D pesadas. Baja falda roja: medias negras, tanga en la raja. Polla salta. Recuerdo gemidos de Léa. Más dura.

Quito top. Sujetador rojo transparente. Ansío saltarle. Pero odia iniciativa. Espero. Mira polla. Sonrisa. Trepa a cuatro patas. Le acaricio espalda, culo.

—Estoy reventada. Solo un aperitivo para mañana.

—Cruel —gimo mientras agarra verga, destapa glande.

Aparto pelo. Beso glande. Lengua rodea. Dura más. Boca envuelve. Titila lengua. Tres chupadas. Beso boca. Apaga luz:

—Perdón, amor, muerta. Pero me encanta ponerte así.

En negro, se quita tanga, suti. Se acuesta desnuda. Se pega, tetas contra mí, mano en verga. Duermo frustrado, excitado. Vacaciones empiezan raras. Seguirán.

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