En la pensión de la señora Dutier, tercer piso, Auvernia. Hace dos años. Año duro atrás: divorcio, paro. Nuevo curro en Nantes, luego chantier largo aquí, renovando un hotel. Logé primero en hotel, luego esta pensión barata. Desayuno copioso, cuarto cómodo. Otros inquilinos: curistas cascarrabias. Entre ellos, Louisette. Más de sesenta, bigote, siempre quejándose. Cuarto frente al mío, ya vecino.

Me mudan al tercero por obras. Ella saluda sonriente. Una noche, tocan. Camisa de noche hasta pies, abotonada alto. ‘¿Puedes arreglar la tele?’. Cruzo pasillo. Olor a viejo. Culotte blanca en silla, duerme desnuda abajo. Tetas grandes bajo tela. Arreglo cable roto. Mañana vuelvo con herramientas.

La aproximación: nervios y espera ardiente

Al día siguiente, repito. Satisfecha. ‘Merece recompensa’. Nueve de la noche. Toco dientes. Toca ella. Misma camisa, pero cuatro botones abiertos. Sonrisa. ‘Vengo a recompensarte. ¿Puedo entrar?’. Cierro puerta. Manos vacías. ‘Quiero chupártela. ¿Quieres?’. Shock. Bigote, papada, nada sexy. No follé en meses. Digo sí. Bajo pantalón, slip. Me siento borde cama. ‘Túmbate’. Me estira. Imagino lo peor: su coño viejo en mi cara. No. Se inclina, polla en labios. Aspira glande contra paladar. Desliza entre mejilla y dientes. Sin mordidas. Bombea, para, lengua en meato. Experta. Cierro ojos. Placer puro. Manos en tetas, repele. Llego. Jugo en boca. Traga todo. Sigue mamando, pero flácida. Se para. ‘¿Bien?’. Sí. Agarra bajo camisa, la quita. Cuerpo viejo: tetas colgando, pezones al suelo. Coño en pelambrera, labios arrugados, negros. Abre con manos. ‘¿Te gusta?’. Miedo. Masturba clítoris, tira labios largos. Me siento. Se sienta en muslos. Tetas balancean. Toco. ‘Cáralas’. Chupo pezón. Duro. Dedos en coño bacheante. Humedece. Pega blanca grumosa. ‘Pérdidas blancas, a mi edad’. Setenta quizás. Excitado. La acerco. Barriga contra polla tiesa. Quiero condón. Me tumbo, la giro. Ella a lo ancho, piernas arriba, abre labios. Rosa glu glu. Limpio con gasa húmeda. Polla en entrada. Se arquea, aspira adentro. Calor húmedo. Bombeo profundo. Gime. Aprieta nalgas. Llega. Yo también, dentro. Sale pis. Limpio. Ella mea en váter, río cascada. No más.

El instante: contacto brutal y éxtasis

Se viste. ‘Buenas noches’. Al día, desayuno. Revieja como siempre. No mirada. Pero su boca… placer inolvidable. Noche siguiente. Roba algodón. ‘¿Repetimos? Diez años sin hombre’. Desnuda: combinación carne, sujetador-gaine-jarretelles, medias. Culotte blanca. Quita todo. Posa manos en silla. Pego trasero gaineado. Dedo en labios negros. Limpio hoy. Se pone en cama. Polla reemplaza dedo. Ceñido, húmedo. Ondas en nalgas contra gaine. Gime bajo. Pide más. Abierto al salir. Inundo. Ella llega. Limpio esperma.

Seis semanas. Todas noches, menos fines semana Nantes. Mamada, follada. Silencio. Nunca noche entera. Se va. ‘Hasta mañana’. Volví Nantes. Ignoraba edad. Pero esa boca bigotuda… placer eterno. Inocencia rota. Horizontes abiertos: deseo sin prejuicios.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *