En la habitación de Nicole. El aire cálido. Mi corazón late fuerte. Acabamos de hablar de mis sueños. De la depilación. Ella quiere probarlo. Yo, ayudarla. Temblamos las dos. ‘Siéntate en el borde de la bañera’, digo. Su coño peludo ante mí. Nervios en el estómago. Miedo y excitación mezclados. Sus piernas se abren un poco. El pubis negro, espeso. Saco la espuma. Manos inseguras. La extiendo despacio. La espuma blanca cubre los pelos. Su piel debajo, pálida. Ella respira hondo. ‘¿Te duele?’, pregunto. ‘No, solo… raro’. El contraste me hipnotiza. Tomo la maquinilla. Primer paso. Tiro suave. Un mechón cae. Su raja asoma. Labios rosados. Me mojo. ‘Abre más las piernas’. Obedece. Tensa. El calor sube. Mi clítoris palpita bajo la falda. Sin bragas. Como en los sueños. Cada pasada revela más. Su coño desnudo emerge. Liso. Vulnerable. Ella gime bajito. ¿Dolor? ¿Placer? No sé. Termino. Agua caliente. La enjuago. Mi mano roza su monte. Suave ya. Increíble. Se seca. Nos miramos. Ojos brillantes. ‘¿Vamos a la cama?’, susurra. Asiento. Caminamos desnudas del torso. Puerta cerrada. Niños fuera. Seguridad frágil.
En la cama. Cabeza a pies. Sus dedos tocan mi pubis primero. Liso. Eléctrico. Tiembla. Baja. Roza mis labios. Un dedo entra. Húmeda ya. Gimo. Mi turno. Su coño nuevo. Sin vello. Piel sensible. La acaricio. Monte plano. Labios hinchados. Deslizo un dedo. Caliente. Mojada. Ella jadea. ‘Más’. Dos dedos. Su clítoris erecto. Lo froto. Cuerpos sudados. Piernas abiertas. Malabares torpes. Manos inexpertas. Pero el fuego prende. Tres dedos en su coño. El mío palpita. Ella me imita. Ritmo acelera. Brutos los movimientos. Sudor gotea. Gritos ahogados. Se corría cerca. Mi inocencia se quiebra. Primer toque mujer a mujer. Real. Crudo. Su coño aprieta mis dedos. Clímax la sacude. Grita. Yo sigo. No paro. Mi vientre tiembla. Olas. Explosión. Jugo chorrea. Manos empapadas. Boca abierta. Besos no. Solo jadeos. Cuerpos pegados. Temblor compartido.
La aproximación temblorosa
Después. Silencio pesado. Manos unidas. Sudor enfría. Miradas huidizas. ¿Qué hemos hecho? Mi inocencia, ida. Ya no soy la misma. Recuerdos de sueños se funden en realidad. Vergüenza dulce. Excitación residual. ‘Ha sido… increíble’, dice ella. Asiento. Philippe en mente. ¿Le contaré? Marido espera. Pero esto, mío. Nuestro secreto. Pieles lisas rozan. Sensación nueva. Adictiva. Me visto sin bragas. Aire bajo falda acaricia. Libre. Cambiada. Bajo las escaleras. Normalidad fingida. Pero dentro, fuego nuevo. Horizonte abierto. No más inocencia. Solo deseo crudo. Nervioso. Eterno.