Estaba en el vagón de la línea 4, de regreso a casa. Día de mierda. Jefe incompetente gritándome otra vez. Me agarraba a la barra, mirada perdida. De repente, mis ojos se clavan a la derecha. Una rubia de unos 40, elegante pero puta por dentro. Sus ojos brillan de placer. La miro fijo. La multitud se mueve en una parada. Veo claro: un tío le mete mano entre las piernas. Su falda sube un poco. Piernas abiertas, tacones altos. Ondula al ritmo de sus dedos.
Siento calor en el coño. Disimulo con el bolso, froto mi clítoris por encima del pantalón. Nervios. ¿Y si me pillan? Pero no paro. Sus ojos me atrapan. Nos miramos. Sonríe. Se acerca. Huele a sexo y especias. Su pecho roza el mío. Tetas duras, pezones tiesos. Mi mano quieta bajo el bolso, pero mi raja palpita. Siempre fantaseé con una mujer. Ahora está aquí, provocándome.
La aproximación: espera y miedo ardiente
La rame frena. Menos gente. Su mano en mi cadera. Cabello rozándome la cara. Susurra al oído: ‘A la próxima estación, vivo a un minuto. Quítame las bragas y prueba las caricias de este desconocido. ¿Lo invitamos a follarnos? Sígueme’. Mi coño arde. ¿Oso? Miro sus labios entreabiertos, ojos de orgasmo inminente. Froto más fuerte. ‘¡Maldito pantalón!’, pienso. La sigo. Coge mi mano y la del tío. Corremos al portal.
En el ascensor, él me soba el culo. Ella mi pecho. Bajo sus dedos, mi vientre se enciende. Puerta abierta, sofá enorme. Él se sienta, mano en mi raja por el pantalón. Húmeda. Ella me lo baja todo. Pulgar en mi coño primero. Gimo. Sus dedos en mi clítoris. Me corro ya, arqueada.
Caigo en el sofá, empujo su cabeza entre mis piernas. ‘¡Lámeme, fóllame con la lengua!’. Lengua experta. Sabor nuevo, mujer. Su pelo en mi piel. Giro la cabeza: polla del tío en mi cara. La chupo instintivo. Lengua en huevos, hasta la garganta. Aspiro, juego. Él gime. Pero su lengua en mi ano… Flashback: sola en cocina, masturbándome soñando esto.
El instante: contacto brutal y éxtasis
Me pone a cuatro. Él en el sofá, condón. Lubrica sus dedos. Lengua en clítoris, dedos en culo. Tiemblo. Casi corro. Me empuja: polla en culo. Lentamente. Ojos cerrados. Luego, lengua en mi coño. ¡Explosión! Corro gritando, empalada y lamida. Doble placer. Nunca tan fuerte. Libros eróticos palidecen.
Él bombea. Lengua en bolas. Todos gemimos. Exploramos todo. Luego, nos echa. Esposa, marido llega. Yo en la calle, seis estaciones lejos. Cuerpo exhausto, pero vivo.
Bañera caliente, Gainsbourg sonando. Mente en llamas. Llamo a Damien, mi sexfriend. Le cuento. Planeamos mi fantasía: metro, manos desconocidas. Él vigila. Pero esa primera vez… cambió todo. Inocencia rota. Ahora ansío más. Nervios dulces, deseo eterno.